Recientemente nos enteramos de la remodelación ecológica que se está llevando a cabo en el edificio más grande de New York, el Empire State, el cual contempla un plan que ayudará a la disminución de partículas contaminantes y por sobre todo, a generar nuevos puesto de trabajo en época de crisis económica.

El plan que se aplicará en el Empire State es parte de unos de los 40 proyectos más importantes de edificación ecológica que se realizarán en las 40 ciudades más reconocidas del mundo. La remodelación consiste en aislar las casi 6.500 ventanas, mejorando así la iluminación natural y la ventilación de éste. El objetivo trazado es la disminución de un 38% en el consumo energético.

La iniciativa está avaluada en unos 500 millones de dólares, cifra no menor pero que logrará una reducción anual de más de cuatro millones de la moneda norteamericana. Cuando pienso en los beneficios de este plan, me acuerdo de las cientos de oficinas con luces encendidas que en más de una ocasión he visto las noches que transito por importantes avenidas del sector oriente de Santiago.

Pese a lo anterior, sé que en Chile tenemos proyectos de edificios residenciales ecológicos, como también compañías que han desarrollado diversos programas de eficiencia energética.

El Banco BCI hace algunos años comenzó con su campaña interna Despierta, en la que el objetivo era que cada trabajador se concientizara sobre la importancia de ayudar y contribuir con el medioambiente. Frases como “no dejes la llave del agua corriendo, despierta”, “apaga la luz, despierta”, “recicla el papel, despierta”, fueron muy efectivas para lograr el compromiso del personal con el medioambiente.

Beneficios directos para la compañía en sus gastos mensuales, apoyo directo al medioambiente, concientización social en torno al reciclaje y ayuda social graficada en diversas fundaciones -ya que cada peso ahorrado no estaba destinado al bolsillo de alguien, sino que constituía un aporte más a la solidaridad- fueron los retornos positivos de la empresa.

Es fundamental pensar que siempre estamos a tiempo de hacer algo por ayudar al mundo, hacer  el egoísmo de lado y pensar que este aporte será para futuras generaciones y en las que dejaremos el legado y la responsabilidad de seguir avanzando y evolucionando  en forma socialmente responsable.

Steve Weitzman K.

Coordinador General red Pacto Global Chile

U. Andrés Bello.

20 Abr , 2009 0 Comments Columnas, Medio Ambiente, Pacto Global