noticia_4387_normalCon doce años de existencia la fundación Un Techo para Chile se ha transformado en una de las instancias de solidaridad juvenil más destacadas y reconocidas de nuestro país. Desde 1997  han centralizado sus esfuerzos en la erradicación de campamentos y en devolver la dignidad a las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Con este objetivo los jóvenes voluntarios construyen mediaguas, capacitan  a los pobladores y  a sus familias para salir de la extrema pobreza.

Según, Gonzalo Cerda, Director Social de Un Techo Para Chile, “en la Fundación hemos centrado nuestro trabajo en campamentos,  en la construcción de viviendas definitivas. Construcción que no entendemos si no va acompañada de un trabajo permanente y en conjunto con la comunidad, donde se entreguen herramientas sociales, de educación y formación en el trabajo; piezas claves para lograr una comunidad sustentable que logre romper con el círculo de la pobreza”, dice.

La desigualdad social y económica  ha dejado a muchos chilenos y chilenas en situación de menoscabo y desamparo, limitando  las posibilidades de superación, acceso a vivienda y a servicios de salud y educación de calidad. Tomando en consideración  este  desolador escenario, los jóvenes tienen la opción de enfrentar esta situación, denunciándola y revirtiéndola mediante el voluntariado de Un Techo para Chile. Sin embargo, “la invitación no es a construir mediaguas, sino a involucrarse y trabajar en campamentos”, recalca Cerda.

A pesar de que la labor  de los jóvenes en los campamentos más pobres del país ha dejado de ser noticia, cada año son miles los estudiantes y universitarios que se suman al voluntariado de Un Techo para Chile. “Somos un país donde el voluntariado crece año a año. Sólo en nuestra institución, más de 3000 voluntarios trabajan de manera continua en campamentos, y 15 mil al año, yendo a trabajos de fin de semana, invierno o verano… el voluntariado denuncia carencias, y nos enseña que el trabajo constante y de entrega, obtiene frutos que pueden incluso cambiar los rumbos sociales”, dice Cerda.

“Un 2010 sin campamentos”. Esa es la bandera de lucha que diariamente miles de jóvenes de Un Techo para Chile levantan. Y es que la meta cada vez se acerca con más fuerza, cuando aún quedan 533 campamentos en Chile, y casi 29 mil familias en ellos. “Como Institución nos desafiamos frente a la experiencia de campamentos, a no permitir que se celebraran 200 años de la independencia del país, existiendo aún familias viviendo en una de las manifestaciones más claras de exclusión”, dice.
Para cumplir con este anhelo el rol de las empresas resulta fundamental, ya que son precisamente estas las que generan los puestos de empleo y los beneficios económicos que  impactan directamente en el desarrollo de un país.

23 Oct , 2009 0 Comments Noticias, Temas de interés