steve4En épocas de catástrofe, como la que vivimos el pasado 27 de febrero, cuando la naturaleza azotó nuestro país y en cosa de minutos, vidas, sueños, objetivos y esperanzas, se apagaron en forma temporal y otros eternamente. En esos tiempos donde la hidalguía es aún más difícil de obtener, cuando la esperanza es más difícil de recobrar, cuando la desesperación y la rabia se apoderan del ser más tranquilo y creyente, es cuando aflora desde el adn de nuestra nación, el compromiso intrínseco de la solidaridad.

En este mundo, donde el Estado y el sector privado comienzan a establecer un rol protagónico, donde la sociedad civil, la sociedad castrense, los políticos de uno u otro color, deben dejar intereses de lado por el bienestar común de una nación.

En el sector empresarial, el mundo minero, bancario, retail y otros, se han destacado hace algún tiempo por el concepto en su gestión de negocios de ser socialmente responsables (RSC), lo cual trae consigo una fuerte preocupación por lo social, ético, medioambiental y los derechos humanos, es así como hemos podido ver en diferentes escenarios como se desarrolla, cada año, un enorme trabajo con las comunidades, con la sociedad, de compromiso con el medioambiente y con la transparencia.

En el último mes, tras la tragedia acontecida en la zona centro-sur del país, no ha sido la excepción, grandes empresas privadas, han puesto no sólo dinero, sino también asistencia, compromiso en recursos humanos y logísticos, para ayudar en un compás de padrinos, a muchos pueblos recónditos y que no necesariamente son las comunidades con las cuales trabajan día a día, casos hay muchos y debemos valorarlos.

En este escenario, cuando escuchamos a muchas personas que dicen: ¿ esto es responsabilidad social? y que para algunos puede ser innecesario este planteamiento, nos queda una duda. Tenemos clara la diferencia entre RSC y Filantropía?, para comenzar a dilucidar esto paso a entregar algunos puntos por lo cual hago la diferencia y creo que se cae en un error positivo, y digo aunque suene incongruente positivo, porque ambas líneas son, hoy por hoy necesarias y bienvenidas.

La filantropía es un concepto que viene de siglos atrás, donde el más pudiente ayuda al desvalido, ayuda al ser que lo necesita y con eso es capaz de ayudar premiando a personas, grupos, sectores que él estime que lo ameritan. Es solidaridad pura, es asistencialismo neto, es ayudar sin esperar nada a cambio.

La RSC es una nueva línea de acción, es la nueva forma de hacer y gestionar, busca un concepto de trabajo comprometido en cada uno de los colaboradores existentes en la compañía, en la entidad académica, en las ONG’s, etc. Es un concepto con nacimiento histórico (La RSE Frente al Espejo) que viene tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y que continúa con casos emblemáticos que denomino (IRSC irresponsabilidad social corporativa) como por ejemplo el derrame de crudo en Alaska por parte de la compañía Exxon Valdez o la utilización de mano de obra infantil en China por parte de NIKE.

La filantropía es necesaria, es positiva, es valorable, es loable, es una acción que debe permanecer en el tiempo y es lo que hemos visto en este período, con las donaciones de alimento, con la construcción de tantas mediaguas que fueron levantadas por voluntarios comprometidos de los cuales también fui parte, de las ayudas en conectividad y de tantas otras que se han requerido y que se han tenido, pero que quede claro que esto es Filantropía pura y que debe seguir existiendo pero nada tiene que ver con su línea de RSC. Cuando acabe la filantropía temporal, pasarán a la RSC, cuando ya se haya donado madera y pasemos a enseñar como se utiliza, cuando ya hayamos donado ollas y tengamos que enseñar a cocinar, cuando hayamos entregado herramientas de trabajo y tengamos que contratar y dar una oportunidad para que aquellos que cayeron ahora se puedan levantar.

25 Mar , 2010 0 Comments Columnas, Pacto Global, Relaciones Laborales