Margarita DucciHace pocos días se celebró el día del agua. El Calentamiento Global está generando un serio debate en torno a la escasez de agua. Según un informe de la Universidad de Nueva York, cerca del 80% de la población mundial reside en zonas con alto riesgo de desabastecimiento del vital elemento.

Esta preocupante cifra está confirmada por la NASA, entidad que, además, acusó un sostenido aumento de la temperatura superficial de ríos y lagos a nivel mundial, caudales cuya temperatura se ha extendido dos grados en sólo 25 años.

En el norte chileno la situación pareciera no ser muy distinta. A mediados de 2010 ya se pronosticaba un déficit cercano al 40% del agua proveniente de los deshielos que abastecen a las regiones de Atacama y Coquimbo. A ello se suma que las reservas hídricas para generación eléctrica, riego y consumo, presentaron una baja de 32% durante febrero –en comparación a igual mes de 2010-, evidenciando el estado deficitario de la actual condición hídrica nacional.

Estos porcentajes ponen en jaque a la generación eléctrica en dichas zonas y, sobre todo, a los más de US$50 mil millones destinados a proyectos mineros de aquí a 2020. La razón es bien simple, pues la energía en el norte del país tiene altos costos y proviene –en gran parte- de fuentes como el diésel y el carbón, es decir, producciones más contaminantes que aumentan la huella de carbono, ésa que precisamente las empresas mineras apuestan por reducir en sus procesos.

Por este motivo, la medición de la huella del agua es una tarea que Chile debe analizar con detenimiento, ya que este indicador nos permite medir el impacto de su uso directo e indirecto, situación que, de paso, previene crisis hídricas como las que hoy enfrenta el país, y que obligan a pensar que la futura matriz energética de Chile estará “sustentada” en centrales térmicas a carbón.

Frente a los problemas de agua que existen en el mundo, las organizaciones están enfrentando serios problemas para cumplir con comportamientos más sostenibles. Por este motivo, el Pacto Global publicó la Guía del Compromiso de Negocio Responsable con la Política de Aguas, medida que ofrece estrategias para que las empresas conviertan los riesgos en oportunidades mediante la promoción de enfoques de gestión del agua que satisfagan las necesidades de las empresas, las comunidades y la naturaleza.

El tema está sobre la mesa. No se trata de eliminar tajantemente el uso de este valioso recurso, sino de apostar por una utilización más eficiente, responsable y que se transforme en una herramienta fundamental de gestión organizacional, porque quiérase o no, el agua es el “oro” del futuro.

Margarita Ducci
Secretaria Ejecutiva
Red Pacto Global Chile
Universidad Andrés Bello