Basura domésticaSe trata de la iniciativa sin fines de lucro llamada Remade (rehecho) in Chile, cuyo objetivo es principal promover el reciclaje, la reutilización y el cuidado del medioambiente a través de la perspectiva del diseño. La académica de la U. Andrés Bello, Josefina Heiremans, explica algunos detalles del proyecto.

Botas fabricadas con bolsas plásticas, aros con restos de botellas de polietileno, cinturones con cintas de casetes, columpios hechos con tapas de bebidas y sillas con trozos de madera usada, son algunos de los productos que cobran valor por sus características innovadoras en el ámbito del diseño y por ser el resultado de la reutilizan materiales que están destinados a ser basura.

Se trata de una iniciativa sin fines de lucro llamada Remade in Chile, que nació en el año 2007 a través de un acuerdo de colaboración establecido entre la Región de Lombardía de Italia y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. La idea es incentivar a empresas nacionales y a los diseñadores chilenos a generar productos innovadores a partir de material de desecho. De esta manera se logra difundir el reciclaje y la reutilización a través del diseño.

“La idea es que a través de la perspectiva del diseño descubrimos nuevas posibilidades para el desarrollo de proyectos con fines educativos o de desarrollo. Pero también incentivar la generación y el uso de productos fabricados a partir de material de desechos post industrial y domiciliario”, comenta, Josefina Heiremans académica de la Escuela de Diseño de la Universidad Andrés Bello forma parte de esta iniciativa.

Productos innovadores

Parte de los objetivos es motivar tanto a diseñadores como empresas a que produzcan este tipo de materiales a través de convocatorias y proyectos de colaboración. La marca “Remade” promueve el desarrollo de productos innovadores que incorporen el re uso o reciclaje de material de desecho. “Esto se transforma en un catalizador de iniciativas que fomenten la construcción de soluciones para la protección del medioambiente y el desarrollo social” agrega Josefina.

Al diseñador David Torreblanca se le ocurrió fabricar a “Luciérnaga”, una lámpara ligera, portátil y cómoda en su manipulación, que puede ser utilizada tanto en espacios interiores como exteriores. Está fabricada a partir de un embase plástico de desodorante reutilizado, al cual se le introduce un sistema de iluminación led.

Un grupo de alumnas de la Universidad Andrés Bello, en tanto, crearon “Fusiónlight”, una luminaria para uso interno, creada a partir de cajas de CD reutilizadas. Mediante la aplicación de calor y el uso de un molde se logra dar forma a este producto. Utiliza leds que refuerzan el carácter sustentable.

Paulo Núñez, diseñador de la UNAB creó un revestimiento que se genera a través del proceso de transformación de sacos harineros, los cuales a altas temperaturas se funden mezclando el polipropileno con restos de harina y luego se prensan. El material resultante tiene una gran ductilidad, rigidez, impermeabilidad y un acabo superficial similar a los que se encuentran en los mármoles.

El reciclaje de materiales y sus posteriores diseños de Remade basan su trabajo en la formación de redes de colaboración.

Permite a diseñadores acceder a nuevas oportunidades y canales de venta para sus productos, además de promover el emprendimiento social y el comercio justo. Por esta razón, las actividades de investigación y exploración con materiales de desecho son fundamentales. Se trabaja, por lo tanto, en laboratorios de diseño con interesados en experimentar con materiales de desecho para buscar potencial de desarrollo para nuevos productos.

14 Abr , 2011 0 Comments Noticias, Temas de interés