¿Es la Huella de Carbono Necesaria?A un año del terremoto, Chile empieza gracias a su gente tiene la oportunidad de crear redes y beneficios mediante la colaboración social entre los diferentes grupos de un colectivo humano. La administración actual ha tenido grandes desafíos en materia de reactivación económica relacionado a recuperación de tasas de crecimiento, generación de empleos, fortalecimiento de la democracia, fortalecimiento de institucionalidad y en especial del desarrollo en materias ambientales como del desarrollo en temas energéticos.

A partir de lo anterior nace la oportunidad. Lo sucedido abre puertas al rompimiento de paradigmas acerca del cómo levantar las zonas afectadas. La principal tendencia será a encauzar le reconstrucción mediante planes sociales típicos de apoyo directo que ya hemos visto a lo largo de años. Hoy existe la oportunidad de reconstruir, a partir de Concepción, un polo de desarrollo regional a nivel económico y de innovación, articulando diferentes políticas públicas o acciones conjuntas entre privados o acciones entre sector público y privado para forjar una economía verde sustentada a partir de sus recursos ecosistémicos. ¿Por qué tanto optimismo?

Si pensamos en la Octava Región, esta cuenta grandes universidades que permiten la formación de capital humano avanzado con formación avanzada capaces de desarrollar proyectos enfocados a potenciar su región sobre la base de sus recursos ecosistémicos, potenciando las ya ventajas comparativas y competitivas en relación a zonas del norte del país. Esta presenta una geografía privilegiada donde conviven diferentes tipos de industrias cercanas a los principales sitios urbanos interrelacionándose por medio de la generación de puestos de trabajo como de la coexistencia física de instalaciones industriales e inmobiliarias. La industria, sobre la base de tal capital humano avanzado puede proyectarse mediante una visión de industria verde creando además puestos de trabajos verdes que ya no sólo se proyecten “sustentablemente” a nivel de procesos en la fabricación de productos, sino también a través de una nueva industria de la construcción – ojalá antisísmica- y de edificación verde construyendo con y para el medio que además permita la creación de espacios comunes entre población e industria y que finalmente sirva de polos de desarrollo tecnológico.

En relación a lo anterior la planificación de las ciudades deberá ser estudiada nuevamente de forma que proyecte dar cabida a la innovación ambiental por medio de diseños distritales, donde sistemas de energía y de calefacción puedan ser independientes al sistema central en caso de una nueva catástrofe, siendo ojala basada en energías renovables.

Tales desarrollos podrían además forjar una nueva industria con base tecnológica. A su vez, población e industria, tienen hoy el espacio de crear redes entre estas, lo que se ha llamado como “Ecología Industrial”. Esto es que diferentes industrias locales, de procesos productivos distintos, mediante el intercambio de materiales y energía dan énfasis a la eficiencia, recuperación e intercambio de desechos para la minimización de impactos ambientales adversos. Un ejemplo de modelo de Ecología Industrial es la pequeña ciudad de Kalundborg en Dinamarca donde, por ejemplo, la planta de generación eléctrica provee sus excedentes (desechos) de vapor a una refinería y a una planta farmacéutica, la cual perfectamente puede ser un aporte a la población creando un círculo cerrado y mucho más sustentable.

Si sumamos ahora la devastación en obras públicas, carreteras, hospitales, colegios, todo abre los espacios para la creatividad de dar fomento de la aplicación de tales conceptos casi desde cero, reconstruyendo ciudades pero sustentables pero por medio de crear valor mediante el conocimiento y la experiencia en la sociedad civil, privados y sector público, asumiendo lo que es convivir con un país, que debido a nuestra actividad sísmica, siempre será desafiado y estará en construcción. Los instrumentos de gobierno y las capacidades están, por lo tanto ahora a junto a la sociedad civil y privados la región puede sin esperar ser un polo de aquél Chile desarrollado, sustentable y de menos carbono. Que no nos pase como en Japón con el gran terremoto de 1995 de Kobe o Gran Terremoto de Hanshin, donde hasta el día de hoy la ciudad nunca ha vuelto a ser lo que era antes.

Alex Godoy
Director Centro de Sustentabilidad UNAB
Miembro Comisión de Medio Ambiente Red Pacto Global (ONU)

07 Jun , 2011 0 Comments Medio Ambiente, Vitrina de Opinión