OCDE: Un círculo de las buenas prácticasEl Focal Point de la OCDE en Chile, Marcelo García, analizó las ventajas que –tras 10 años de espera- obtiene el país al haber ingresado a la organización de cooperación económica más grande del mundo. Pacto Global, a través de su coordinador nacional, Steve Weitzman, forma parte de una mesa de diálogo que la OCDE abrió para reunir a los actores más importantes en materia de Responsabilidad Social Corporativa.

Corría 1961 y con ello la imperiosa necesidad de generar una entidad comprometida con el desarrollo democrático y una economía global sólida, sustentada en mercados internacionales más competitivos. Bajo esta premisa se creó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con el objetivo de apoyar una evolución financiera sostenible, aumentar los niveles de empleo, contribuir al crecimiento del comercio mundial, entre otras aristas.

Dicha entidad ha significado una instancia de conversación entre los diversos gobiernos adscritos, de tal manera que coordinen sistemas y redes de apoyo, que apunten hacia mejores prácticas a nivel nacional e internacional.

Por ello la importancia de que Chile formara parte de este selecto grupo de países. Y es que por más de 10 años nuestro país integró la lista de Estados Observadores, y sólo en 2010 se logró el ingreso definitivo a la OCDE.

Este importante paso es considerado como relevante para que Chile supere el umbral del desarrollo, ya que se transformó en el primer país de América del Sur en aceptar las “recomendaciones de buenas prácticas” que emite la entidad.

Chile y su entrada a la OCDE

Denominada como el “Club de las Buenas Prácticas”, la OCDE ha significado un importante impulso para el continuo desarrollo de nuestro país. Y cómo no, si al formar parte de dicha organización, Chile logra un mayor grado de credibilidad.

En esta línea, y a juicio del Focal Point de la OCDE en Chile, Marcelo García, “el principal beneficio es intangible, porque al ingresar se obtiene de inmediato una imagen de marca que otorga legitimidad a lo que haces como país”.

Pese a todo, García reconoció que la OCDE es un “club caro”, puesto que Chile debe desembolsar unos 3 millones de Euros al año, los que son “respaldados” por el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, según el experto, nuestro país “gana muchísimo al formar parte de una instancia como la OCDE”.

Claro, según el experto, el ingreso de Chile a la OCDE “es fruto del éxito que hemos tenido como país en el proceso de desarrollo”. Por otra parte, afirmó que “significa también una nueva posibilidad para ir desarrollando mejores prácticas”.

No obstante, García reconoce que el hecho de que nuestro país sea parte de esta organización no garantiza el desarrollo inmediato, “porque no es una vara mágica que permita alcanzar ese tipo de objetivos en el corto plazo, pues para eso hay que trabajar constantemente”.

El vínculo de Pacto Global y la OCDE en Chile

En 2010, el coordinador nacional de Pacto Global en Chile, pasó a formar parte de la mesa de diálogo que la OCDE extendió hacia los principales actores de las organizaciones vinculadas a la Responsabilidad Social.

En este sentido, García sostuvo que “para la OCDE es extremadamente importante abrir las formas de cooperación entre las distintas organizaciones que se dedican a promover la responsabilidad empresarial, para así enriquecer el diálogo”.

Según García, Pacto Global y la OCDE “en muchos aspectos son comunes y complementarios, y en la medida en que converjan, se coordinen y se complementen todos podremos avanzar”.

10 Ene , 2011 0 Comments Entrevistas