Margarita DucciLuego de tres años de espera, Chile logró un importante avance en materia de transparencia y probidad, conceptos clave para el fortalecimiento de la confianza colectiva respecto de la organización y el quehacer público. Por ello la importancia del acuerdo entre la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) y el Consejo para la Transparencia, que busca la centralización de la información gubernamental a través de un portal Web.

Este avance demuestra un férreo compromiso con la Ley de Transparencia (N° 20.285), que entrara en vigencia a inicios de 2009 con el objetivo de evidenciar el correcto funcionamiento de los órganos de la Administración del Estado, concentrando información relacionada con licitaciones, compras públicas, resultados de postulaciones a becas y subsidios habitacionales, entre otros temas.

Este es un escenario muy alentador, sobre todo si consideramos que, a partir de 2012 (fecha límite para su puesta en marcha), el Estado deberá centralizar toda la información que sea posible, prescindiendo de aquello que esté sujeto a las excepciones constitucionales o legales.

Nos encontramos, entonces, ante una iniciativa que servirá para focalizar correctamente los esfuerzos que sean necesarios para mejorar el funcionamiento de los organismos públicos, situación que, de paso, justifica los $200 millones que el Gobierno inyectó para la ejecución del proyecto a inicios del año en curso.

Sin duda, la transparencia juega un rol estratégico en la carrera por alcanzar el desarrollo y, en este sentido, Pacto Global promueve la “puesta en marcha” de este concepto, de manera que las organizaciones proyecten confianza hacia los mercados y el entorno bursátil a través de la generación de valor en el largo plazo, comportamiento responsable que reduce considerablemente la prima de riesgo entre los países de la región.

Es importante destacar que la medida aplicada por el Gobierno se sustenta en una incansable lucha contra la corrupción, pues la transparencia es la única inversión cuyo retorno se ve replicado en la confianza que los mercados tienen de las organizaciones y que, en este caso, se verá replicado en la confianza que la ciudadanía tendrá respecto del funcionamiento de los órganos del Estado.

Por otra parte, el Centro Regional de Apoyo al Pacto Global, en alianza con Transparencia Internacional, ha puesto en marcha para la lucha contra la corrupción, una plataforma para el aprendizaje y el diálogo, así como la guía en la implementación del principio 10.

La adopción de este principio compromete a los participantes del Pacto Global, no solamente a evitar el soborno, la extorsión y otras formas de corrupción, sino también a desarrollar políticas y programas concretos para abordar el tema de la corrupción. Se invita a que las empresas se unan a los gobiernos, a las agencias de la ONU y a la sociedad civil, para crear una economía global más transparente y libre de corrupción.

El Pacto Global promovió la integración de este equipo, el cual está conformado por representantes provenientes de los diversos grupos de interés para la empresa y su objetivo es generar insumos estratégicos para el trabajo del Pacto Global en materia de anticorrupción y para definir las necesidades de la comunidad empresarial en la implementación del principio 10. El grupo de trabajo busca también contribuir con la coherencia de las diversas iniciativas existentes en esta materia, a partir del apoyo para su alineación, y con ello evitar la duplicidad de esfuerzos.

El objetivo general es constituir una plataforma virtual que sistematice y ordene la información sobre las empresas en América Latina y el Caribe que trabajan en favor de la anticorrupción y la transparencia, y de ese modo, compartir un objetivo común, teniendo un panorama claro del punto en que nos encontramos, en esta materia.

Margarita Ducci
Secretaria Ejecutiva
Red Pacto Global Chile (ONU)
Universidad Andrés Bello

16 May , 2011 0 Comments Pacto Global, Vitrina de Opinión