Lamentablemente es parte de nuestra cotidianeidad el vivir momentos de peleas absurdas, en que se manifiesta la intención tangible de que mi verdad prime por sobre la tuya, más allá de que el objetivo común sea el mismo o similar, más allá de compartir un fin en sí mismo, establecido en algo tan positivo como es el bienestar del lugar en donde confabulamos todos, porque más allá de las vidas independientes que existen, de los intereses individuales, de los sueños únicos, del concepto establecido de independencia y de querer vivir por sí mismo, nos encontramos al despertar y al dormir con un mismo techo en común, que alberga cada uno de los instantes que podamos tener en vida, ese techo se llama tierra, el hogar en el cual todos habitamos y por ende todos debiéramos querer lo mejor.

El vivir ese sentido de obligatoriedad y de única verdad, nos lleva en el tiempo a gastar energías innecesarias intentado convencer al otro que mi palabra y mis actos son la verdad absoluta, y dejamos así de lado, algo que es en esencia más productivo  y trascendental que es el diálogo. Ese momento de cruce de palabras, llenas de ideas y buenas intenciones, el cual nos puede llevar y conducir por un camino de soluciones en post de un objetivo común, vivir en un mundo mejor, cada día que veo las noticias y leo los periódicos me percato de la triste realidad de quienes creen que esa imposición le hace bien a la sociedad, la cual con sus actos-exclusivamente dividen-y no se generan lineamientos de bienestar.

Dicho esto es que me planteaba entonces el rol que debemos ocupar las organizaciones ligadas al mundo de la RS, esas que están llenas de buenas intenciones, de profesionales, técnicos y voluntarios llenos de energía, llenos de conocimiento y sobre todo, llenos de ganas por hacer de este mundo un espacio de vida mejor para todos. Organizaciones que en el día a día trabajan para que la sociedad en la cual vivimos comprenda una forma más sustentable de vivir, para que los diversos actores, empresas, organizaciones civiles, gobierno, entidades académicas, etc. Sean capaces de comprender que en sus actitudes, de manera grupal e individual, está la posibilidad de cambiar el destino de un mundo que poco a poco se ve consumido en el egoísmo y la sordera, en esa imposición ilógica de entender que mi verdad es absoluta.

Dicha esta reflexión concluí entonces que la misión que tenemos quienes nos desarrollamos día a día en estos espacios de intervención y diálogo, tenemos la misión de ser entes articuladores de instancias, promotores del diálogo, abridores de conciencia, iluminadores de pensamiento y facilitadores de caminos sobre los cuales puedan transitar, los actores de la sociedad que están dichosos de comprender que este mundo tiene nuevas obligaciones, nuevas misiones, las cuales representadas en el actuar diario, nos permitirá cumplir el fin de la sustentabilidad, que es pasar por esta vida dejando a la futuras generaciones un mundo mejor y bien encaminado, donde puedan vivir y evolucionar hacia una mejor calidad de vida. Es hora de trabajar juntos y no de intentar imponer mi verdad por sobre la tuya.

Dado este escenario y entendiendo que los pasos los debemos dar a través de acciones concretas y no que se queden en únicas palabras, livianas como hojas, que un mero soplido es capaz de esfumar, es que hace algunos días tuvimos la fortuna de comenzar a dar un primer gran paso junto a amigos, colegas, soñadores y seres humanos que por sobre todo tienen la convicción de que las cosas cuando tienen un objetivo común favorable a nuestra sociedad, el trabajo en equipo se justifica y fortalece.

Ese paso tan importante lo dimos los equipos de Pacto Global de Naciones Unidas, Organización Internacional del Trabajo (OIT), AcciónRSE y empresas como Sodimac, ACHS, Telefónica y Banco Itaú, quienes nos unimos en primera instancia para desarrollar un estudio trascendental como es el estado de trabajo infantil y el estado del trabajo adolescente en Chile y segundo informar que creamos La Red de Empresas por la Erradicación del Trabajo Infantil, entendiendo de manera concreta que en nuestras manos articuladoras, está la opción de contribuir a que Chile antes del 2020 haya erradicado de forma absoluta el trabajo de niños, siendo así el primer país en América Latina en cumplir uno de los grandes anhelos que un país puede tener.

Steve Weitzman Kopplin

Coordinador Nacional Red Pacto Global Chile

Director Magister Comunicación Estratégica y RS

Director Magister Sustentabilidad y Estándares en RS

Fono: 56-26618557//56-9-82291810

Mail: sweitzman@unab.cl

Twitter: @steveweitzman

 

 

06 Ago , 2012 0 Comments Columnas, Noticias