La incorporación de Laboratorio Bagó-Chile al espacio de reflexión y acción que impulsa Pacto Global, responde a la mirada que tiene nuestra compañía sobre el rol que compete a las empresas como actores socialmente responsables. Adherimos a los principios y prácticas que promueven el respeto a los Derechos Humanos, el Medio Ambiente, las Normas Laborales, la Equidad y la Anticorrupción, directrices con que Pacto Global busca contribuir al desarrollo de una sociedad más justa, sostenible e inclusiva.

La diferencia no debe ser motivo de desigualdad. En Bagó hemos asumido el compromiso de erradicar la discriminación al empleo y la ocupación, principio que se traduce en la inclusión de personas con discapacidad (PcD) que pueden hacer grandes contribuciones como lo realiza una de nuestras colegas, encargada del control de calidad de los estuches de medicamentos con Código Braille, en que su discapacidad visual no es obstáculo para un buen desempeño laboral. Asimismo, hemos suscrito recientemente una alianza con la Escuela de Educación Diferencial de la Universidad Central, para que jóvenes como David que presentan alguna discapacidad mental realicen práctica laboral en nuestra empresa. La presencia de David haciendo su práctica en la Sección de Envases impactó positivamente el clima laboral, como lo revela un focus group y una encuesta anónima, al señalar que su entusiasmo, responsabilidad, alegría, deseos de aprender y capacidad de adaptación fortaleció el compañerismo, el respeto y la unidad en el equipo de trabajo.

La inclusión de personas con capacidades distintas va más allá de la norma legal o de la solidaridad, responde al tipo de sociedad que buscamos construir, aquella que valora la diversidad y abre oportunidades laborales sin discriminación de ningún tipo. Esto nos ha permitido derribar mitos y comprender que todas las personas tienen derecho a desarrollarse laboralmente y que sus aporten nos ayudan a mejorar humana y corporativamente.

Reconocer al otro como otra persona igualmente válida nos sitúa en relaciones de respeto, nos permite salir de los juicios y prejuicios para percatarnos de aquellas creencias instaladas que encasillan a las personas y reproducen la inequidad. El lenguaje genera realidades y cada vez que rotulamos a otra persona poniendo el acento en “su discapacidad” la estamos reduciendo en su condición humana olvidando que las personas más allá de su condición o posición nacemos libres en iguales en dignidad y derechos.

Como empresa tenemos la convicción que las Buenas Prácticas Laborales (BPL), nacen de la convicción,  reeducando la mirada del otro para  evitar emitir juicios y replicar mitos que invisibilizan a las personas con discapacidad (PcD), transformando nuestro lugar de trabajo en un espacio de encuentro y de desarrollo humano.

Maritza Briones Gajardo

Trabajadora Social Laboratorio Bagó de Chile

Directora de la red de Trabajadoras Sociales ATSE

Miembro de Comisión de Relaciones Laborales de la Red Pacto Global Chile.