El mundo en la actualidad está pasando por un período de descontento masivo, la sociedad está cansada del modelo económico, político y social. El aburrimiento de los discursos banales, que sólo buscan desviar la atención y buscar aquietar las aguas, en vez de hacerles frente en pos de buscar soluciones inclusivas.

Es así como vemos a la población mundial gritando y marchando por las calles, manifestando su malestar por el mundo y las desigualdades que habitan en él, mientras muchos duermen “tranquilos” en sus aposentos, y otros se mojan y pasan frío, también pasan hambre y penurias, mueren en las calles y la dignidad no está en el diccionario de sus vidas, todo ya pasó del gris al negro. Nadie puede negar que la inequidad social es tremenda, y cuando eso pasa la culpa se le achaca en su mayoría a un modelo económico, que ciertamente no se ha vestido con el mejor atuendo ético, quedando de manifiesto con casos tremendos de empresas como Shell y sus aún no aclarados casos judiciales en Nigeria (violación principio 2, 7 y 8 del Pacto Global de Naciones Unidas) o la quiebra mundial iniciada por los grandes agentes financieros de Estados Unidos como Lehman Brothers en la crisis Subprime (violación del principio 10 del Pacto Global de Naciones Unidas) y otros que se pueden ver sin problemas en el Documental Inside Job dirigido por Charles Ferguson, o llevándolo de manera más cercana, lo acontecido con empresas nacionales como FASA, Cruz Verde, Salco Brand (violación del principio 10 del Pacto Global de Naciones Unidas) caso colusión y La Polar estafa a clientes (Violación Principio 2 del Pacto Global de Naciones Unidas).

Ante estos sucesos y muchos más, es claro que no debe existir una sociedad contenta, porque ésta se quiere expresar y exigir cambios drásticos, ellos también buscan culpables ante su propio juicio de opinión, sin muchas veces esperar el dictamen de un tribunal, sino más bien por los hechos que pasan frente a sus ojos, pero ¿es gritar consignas y marchar la forma idónea de manifestar? O también ¿existe otro tipo de acciones que sean asociables a esta manifestación lógica?, bajo mi percepción la sociedad debe comprender que también puede realizar acciones, pacíficas pero muy directas, para expresar en este caso, su descontento con algunas empresas y el actuar irresponsable de éstas.

Una forma clara, pacífica y muy bien dirigida es simplemente dejar de preferir los productos de aquellas empresas que entendamos-actúan bajo parámetros poco éticos- y no sólo dejar de preferirlo sino también darlo a conocer, hoy de manera muy sencilla, a través de las redes sociales y así incentivar el actuar en cadena, el cual causará impacto por volumen y será la forma más efectiva de invitar a las empresas o entidades que aun no entienden, que actuar de manera responsable, comprometida con un comportamiento social, ambiental y económico ejemplar, será la única forma de ser sostenibles en el tiempo. La Responsabilidad Social no es una moda, tampoco es una fuente de regalar dinero, es una forma de gestión y no es el futuro sino el presente.

Steve Weitzman

Coordinador Nacional Red Pacto Global Chile

Director Magister Comunicación Estratégica y RS

Director Magister Sustentabilidad y Estándares en RS

Universidad Andrés Bello