, sin duda, cada día toma más protagonismo en el mundo de las empresas, organizaciones civiles, académicas y gubernamentales. Sin embargo, ¿qué sucede con la responsabilidad social de la ciudadanía?, ¿existe o debiera existir esa conciencia individual de querer hacer las cosas de mejor manera?. El individuo ¿puede ayudar con sus actitudes a cambiar el sistema en el cual alojamos? o simplemente debe reclamar y esperar que otros lo hagan, como es el denominador común de la sociedad.

En reiteradas ocasiones hemos visto como nuestra sociedad manifiesta su descontento con el actuar de ciertas instituciones u organizaciones, pero poco se preocupan de investigar para dar una opinión más acabada. Como también poco se preocupan de tomar acciones individuales, justificándose en que el otro tampoco lo hace, es decir, simplemente me dejo llevar por un descontento masificado y pocas veces bien investigado.

A modo de ejemplo, en nuestro país existió un descontento total respecto del actuar de las grandes cadenas de farmacias. Se pudo observar como salían las personas a protestar y se quejaban. Muchos actuaron con violencia, concepto equívoco de la democracia para ellos, ¿pero qué sucede con esos actores? Al día de hoy, esas mismas personas siguen comprando, ya sea por comodidad o en los mismos lugares que tanto criticaron. Debido a esto puedo asegurar que las ventas de estas grandes farmacias jamás se vieron en el mínimo riesgo.

También puedo citar otro ejemplo que me agrada mucho; ¿cuántas personas no generan un cambio en sus hábitos? Como podría ser el cerrar la llave del agua al momento de lavar los dientes, cortar la luz de lugares en los cuales no estamos presentes (esto genera un impacto positivo también en la economía de hogar), utilizar bolsas de género y no plásticas en los supermercados, etc. Un sinfín de actos que debieran ser parte de una sociedad realmente preocupada por avanzar en forma sustentable, pero que está acostumbrada a exigir y no a actuar por sí misma.

Escribo estas líneas porque soy un convencido de que poco sacamos con exigir que el mundo de los diversos sectores adopte la Responsabilidad Social como bandera de lucha, sino se crean individuos capaces de adoptar estos pilares como propios, de tomar los caminos de la acción más allá del mero discurso.

Es por ello que considero fundamental que, sobre todo el mundo académico, adopte estos pilares de la sustentabilidad como temáticas a enseñar y difundir, en cada uno de los ciudadanos que serán en un futuro los trabajadores de la nación, valoro enormemente que el Pacto Global de Naciones Unidas en el mundo no sólo promueva los 10 Principios Universales basado en sus 4 pilares de Medio Ambiente, Relaciones Laborales, Derechos Humanos y Anti-Corrupción.

Por todas estas razones valoro la real preocupación y visión que hemos tenido a nivel mundial, al crear los principios para la educación responsable (PRME) los cuales a través de sus 6 pasos incitan al mundo académico a adoptar estos valores basados en el desarrollo sustentable. Además de promoverlos desde los programas electivos hasta generar cambios en sus mallas curriculares que nos permitan crear futuros profesionales y antes que eso futuros y presentes individuos sustentables