Margarita DucciCorría 1968 y varias regiones del país enfrentaban la sequía más dura de la que, hasta entonces, se tenía registro. 44 años más tarde, la historia se repite con efectos devastadores para los agricultores de Petorca, Cabildo y La Ligua (Región de Valparaíso). Y es que el problema hídrico en el que se ha visto envuelto nuestro país, está mermando las posibilidades de riego y, lo que es peor, la extracción de agua para consumo humano sólo se está “asegurando” a través de camiones aljibes.

Escenario complejo que se ve reflejado en el 75% de los agricultores que, en dos años, no han podido cosechar debido a la escasez de agua en la zona. Déficit hídrico que, aparte de las nulas precipitaciones, radica en los excesivos derechos de agua permanentes, cuyos catastros no fueron realizados en más de 20 años, según acusa el gobierno de turno.

Así las cosas, la falta de agua nos obliga a pensar en la carbonización de nuestra indefinida matriz energética. Problema todavía más grave que debe ser atendido por nuestras autoridades. Sin embargo, la tarea también recae sobre la comunidad y el sector empresarial.

En este sentido, la Eficiencia Energética juega un rol preponderante, ya que se trata de ahorrar en consumo sin disminuir la calidad de vida o de producción (en el caso empresarial). Se debe apostar, entonces, por una gestión integral del suministro energético ligado a una propuesta global como la que ha pronunciado el ministerio de energía en conjunto con otros actores del país, cuyo objetivo principal esté definido en la reducción del gasto y el control energético en todos sus niveles. Sólo así podremos enfrentar, con mayor tranquilidad y responsabilidad, los problemas de “emergencia hídrica y energética” que hoy golpean a 106 zonas del territorio nacional.

 

Margarita Ducci

Directora Ejecutiva

Red Pacto Global Chile (ONU)

Decana Facultad de Comunicaciones

Universidad Andrés Bello

 

05 Mar , 2012 0 Comments Noticias, Vitrina de Opinión