en América Latina. En general, se piensa que en Chile el problema no es tan significativo, pero existe.

El Pacto Global de Naciones Unidas, al definir sus prioridades y determinar los diez principios a los cuales adhieren las empresas y organizaciones, definió éste como uno prioritario, de ellos.

Es por eso que en Chile la Red Pacto Global, junto a AcciónRSE, Ministerio del Trabajo, OIT, y empresas adheridas, se unieron para realizar un estudio y llevar a la acción, frente a la erradicación del trabajo infantil.

Este estudio cuantificó que en Chile existen alrededor de 126.000 niños y adolescentes trabajadores, de los cuales más del 50% lo hacen en condiciones inaceptables, viéndose afectados por alguna de estas situaciones: no han cumplido la edad mínima de admisión legal al empleo, de 15 años, no asisten a la escuela, trabajan en la calle, de noche o por jornadas más extensas de lo permitido legalmente.

Como país perteneciente a la OCDE, Chile debe bajar este índice, y así también, puede convertirse en un objetivo a lograr, junto a los demás países de América Latina, y El Caribe, en la próxima reunión de Ministros de Economía que se dará cita en Chile, a fines de noviembre, junto a los de la Unión Europea, como antesala del encuentro de los jefes de Estado de los mismos países, que será también en Chile, en enero próximo, pudiendo ser este tema, parte de una agenda común.

En Perú por ejemplo, el actual Gobierno del presidente Humala, acaba de lanzar la Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012-2021, la cual  invertirá 80 millones de soles ( U$ 30,3 MM ), para beneficiar a 33 mil niños, niñas y adolescentes.

Anunció que el trabajo será progresivo como lo ha sido la experiencia de Ecuador, que en 8 a 9 años de labor articulada erradicó el trabajo de niños en basurales.

El Ministro del Trabajo y promoción del Empleo en Perú, agregó que en una primera etapa, hasta el 2014, se espera acabar con las peores formas de trabajo infantil, entre los que se encuentra la esclavitud, la prostitución, la trata de personas y aquellas actividades que afectan la salud, como por ejemplo, los niños estibadores, que exceden enormemente el promedio de peso que pueden cargar.

Claro, éste no es el caso de Chile ya que en Perú trabajan un millón 659 mil niños, niñas y adolescentes menores de 18 años, es decir el 23,4%. Este universo está concentrado en las zonas rurales del país, donde el 58,7% de los niños trabajan.

Sin embargo, podemos ser pioneros en esta materia y demostrar que se puede lograr, ayudando a aportar estrategias y planes a nuestros países hermanos.

En el caso de nuestro país, los integrantes de esta alianza han sido pioneros en esta materia llevando a cabo diferentes programas en una asociación conjunta entre empresas, organizaciones de RSE,  Gobierno y un organismo internacional, como es la OIT.

El estudio realizado se dirigió a más de 200 organizaciones a quienes se consultó la importancia que atribuyen a la erradicación del trabajo infantil y si toman medidas concretas para evitarla, tanto al interior de la empresa, como en toda su cadena de proveedores.

El estudio detectó que la mitad de las organizaciones participantes cuenta con declaraciones relativas a la prohibición de contratar mano de obra infantil. Éstas se expresan especialmente a través de los códigos de ética y la adhesión al Pacto Global cuyo principio cinco, lo estipula específicamente. Sin embargo en la mayoría de las organizaciones este tema no se ve como un problema porque se considera que el hecho de que la empresa se acoja a la legislación vigente es ya una garantía de evitar este tipo de situación, lo que realmente no es suficiente..

En el ámbito interno, las iniciativas más recurrentes presentan buenas prácticas laborales de conciliación trabajo-familia, asignación de beneficios a los hijos de los trabajadores, prácticas que influyen en estimular la escolaridad y entregar a los padres, flexibilidad para acompañar a los hijos en las situaciones que más lo requieren, previniendo así que estos se vean obligados a introducirse en el mundo laboral para contribuir en el hogar, o para autoabastecerse.

Sin duda que mientras más énfasis pongamos en la educación de los niños, menor incentivo habrá para que ellos se integren prematuramente al mercado laboral.

Las empresas pertenecientes al Pacto Global están muy claras en este sentido, a través de una voluntad férrea con estos temas, habiendo  ya firmado varias de ellas un compromiso específico para la erradicación total del trabajo infantil y siendo el objetivo de la red, integrar a cada una de las empresas participantes.

Sin embargo ello no basta si no se involucra también a toda la cadena de proveedores, muchas veces constituida por pequeñas empresas que a veces, traspasan la frontera del país y de las cuales provienen productos fabricados en los cuales interviene trabajo de niños, como se ha detectado en un bullado caso de gran multinacional, que debió enfrentar un fuerte rechazo, en su momento, ya superado como lección.

El estudio permitió concluir que numerosas organizaciones están realizando acciones que contribuyen a la erradicación del trabajo infantil y/o la protección del adolescente trabajador, aunque lo hagan en forma indirecta o sin el propósito explícito de abordar estas temáticas. Asimismo, demostró que existen empresas que están dispuestas a desarrollar más iniciativas orientadas a prevenir y gestionar este problema.

Estos resultados son especialmente relevantes en un contexto en que Chile está muy cerca de convertirse en el primer país de América Latina en erradicar el trabajo infantil. El desafío es reconocer que los cerca de 200.000 casos de trabajo infantil y adolescente que existen, no sólo ponen en riesgo la imagen país y la integridad física y psicológica de esos niños, niñas y adolescentes, sino que también pueden afectar la competitividad y reputación de las empresas.

Al comprender que estas son problemáticas que pueden estar presentes en su cadena de producción, las organizaciones tienen la oportunidad de comprometerse a dar un paso más en el desarrollo, a través de la promoción de buenas prácticas y la productividad en la prevención del trabajo infantil y adolescente.

Creemos que Chile está en condiciones de trazarse esta meta. Al menos, el Pacto Global en nuestro país, ya la ha asumido y esta múltiple alianza ha demostrado que el trabajo en equipo con las instancias de gobierno, sociedad civil, empresas y organismos internacionales, es la manera de conseguirlo. Continuaremos en este camino.

 

Margarita Ducci

Directora Ejecutiva Red Pacto Global Chile

Decana Facultad de Comunicaciones Universidad Andrés Bello

 

 

 

23 Jul , 2012 0 Comments Noticias, Vitrina de Opinión