El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un financiamiento de US$ 41,4 millones para financiar al sector privado la construcción, operación y mantenimiento de tres plantas de energía solar fotovoltaica en el desierto de Atacama, en el norte de Chile.

El financiamiento consistirá de un préstamo de US$20,7 millones provenientes de su capital ordinario y un préstamo de US$20,7 millones provenientes del Fondo Climático Canadiense para el Sector Privado de las Américas que administra.

Las plantas tendrán una capacidad de generación de 26,5 megavatios pico (MWp), integran el Proyecto de Energía Solar Fotovoltaica Pozo Almonte y Calama, y abastecerán de energía a las compañías mineras Collahuasi y Codelco.

“Este es uno de los primeros proyectos de energía solar de gran escala en la región”, dijo Jean-Marc Aboussouan, jefe de la división de infraestructura del Departamento de Financiamiento Corporativo y Estructurado del BID, la unidad responsable por el financiamiento a proyectos del sector privado de gran escala. “Este proyecto tiene muchos aspectos positivos. Ayuda a reducir la huella de carbono del país y está alineado, tanto con las prioridades de Chile y del Banco, como con los objetivos del Fondo Climático Canadiense”, afirmó.

Los principales beneficios esperados del proyecto son contribuir al desarrollo de una fuente de energía local para diversificar la matriz energética de Chile, cuya capacidad de generación depende en un 75% de combustibles importados; sustituir combustibles fósiles por un recurso renovable para la generación de energía y atender las necesidades de la industria minera que es responsable del 18% del consumo de electricidad y representa el 19% del Producto Interno Bruto del país; y reducir las emisiones de CO2 en 56.000 toneladas por año.

La operación apoya la Estrategia Nacional de Energía de Chile, cuyo objetivo es aumentar en más del doble el aporte de las energías renovables no convencionales a la matriz energética del país en los próximos 10 años.

Se estima que el consumo de energía en Chile tendrá un crecimiento anual de entre 6 % y 7% hasta el año 2020, y la operación contribuirá a colmar la brecha entre la oferta y la demanda de energía, a través de una fuente de energía local que es limpia, competitiva y abundante en el país, y puede ser aprovechada rápidamente para impulsar el crecimiento de la economía chilena.

01 Abr , 2013 0 Comments Destacadas, Noticias, Temas de interés