La noción de “consumo responsable” poco a poco ha ido cobrando relevancia. Este comportamiento que debería tender a globalizarse, todavía no se ha incorporado con fuerza en el vocabulario y lamentablemente, para ciertos sectores de la sociedad, en el mundo, aún no tiene un real significado.

Un estudio sobre Consumo Ético en Chile y Brasil, realizado por un equipo de investigadores de la UDP y la Fundación Ciudadano Responsable, junto con universidades y ONGs extranjeras, ha permitido entender de mejor manera lo que se entiende en Chile en relación al consumo responsable.

Según la investigación, para el 77,3% de los encuestados, la idea del consumo responsable implica consumir lo menos posible, mientras que sólo entre los encuestados más jóvenes, pertenecientes a sectores económicos medios y altos, pudieron apreciarse nociones más cercanas a la definición de los países europeos que lo vinculan al impacto ambiental que producen ciertos tipos de productos, por lo que al tomar conciencia de ello, se produce un instintivo rechazo a su compra.

Por otra parte, el 81,2% consideró que el consumo responsable es una práctica que puede contribuir a generar cambios sociales. Sin embargo, esta percepción se encuentra mucho más acentuada entre los encuestados de sectores económicos altos, en donde un 84,1% de ellos manifestó estar de acuerdo o muy de acuerdo con dicho comportamiento, frente a un 73,8% en los sectores de menores ingresos. Mientras que los criterios más relevantes para ser considerados a la hora de hacer las compras, son las cualidades de precio y calidad, los que fueron espontáneamente señalados como prioritarios entre los encuestados; atributos como la durabilidad y la reusabilidad de los productos también fueron destacados como elementos clave, sobre todo entre los encuestados de menores ingresos, por permitir el ahorro a largo plazo.

Una de las conclusiones más interesantes del estudio radica en que los principales obstáculos detectados para promover esta actitud, dicen relación con la falta de información.

La educación tiene un rol fundamental, al poder inculcar en las personas, desde la niñez, su responsabilidad frente al consumo, su conciencia del impacto que éste va a producir en el entorno, y el valor que tiene el reciclaje.

Ya somos víctimas de décadas de un consumo excesivo e irresponsable, que ha generado problemas serios para la salud y el bienestar: es tiempo de pensar en nuestra responsabilidad frente a la sociedad, antes de seguir este ritmo.

Margarita Ducci

Directora Ejecutiva
Red Pacto Global Chile (ONU) – Unab

 

23 Jul , 2013 0 Comments Noticias, Vitrina de Opinión