La Región de Coquimbo se destaca a nivel nacional en la generación de energía a partir de la fuerza del viento. Es así como los principales parques eólicos de Chile se encuentran en la zona. Otra energía que está siendo aprovechada es la del Sol. Ya existe un parque funcionando en la comuna de Vicuña y el próximo viernes minera Dayton inaugura un parque solar que permitirá abastecer de energía eléctrica a gran parte de su proceso productivo. Además, se están desarrollando estudios en la cordillera de Vicuña para determinar el potencial geotérmico de la zona. Es decir, la región es, sin duda, un gran referente de lo que es el uso de la Energías Renovables No Convencionales (ERNC). Sin embargo, había un tipo de energía que hasta ahora no había sido explotada, se trata de la que se genera a partir de fuerza de las olas del mar.

Según el Diario El Día, profesionales del Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (Cazalac), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y el apoyo de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo (CRDP), se encuentran desarrollando un proyecto que busca implementar una planta piloto de energía undimotriz u olamotriz de la zona norte. A partir de la energía mecánica generada por el movimiento de las olas, se logra obtener electricidad.

“Lo que uno observa es que la energía que está en el mar hoy no es útil, porque no está canalizada. La idea era ver cómo captar esa energía y hacerla útil. Luego de conocer lo que pasaba en el mundo con este tema, inventamos varios modelos. Finalmente llegamos a dos; primero en teoría y luego construimos en una maestranza un juguete a nivel de laboratorio y construimos un canal que es capaz de producir oleajes”, indicó a El Día, Manuel Cerda, director del proyecto y docente de la Universidad Católica de Valparaíso.

El piloto buscará entregar electricidad a la planta de osmosis inversa que se encuentra funcionando en la localidad de Caleta Hornos.

“Se trata de una caleta de pescadores artesanales, que no tienen muchos recursos y que poseen una pequeña planta de osmosis inversa. Ellos reciben aproximadamente el 50 por ciento de agua dulce de la cuenca en que están inmersos y el otro 50 por ciento lo captan del mar. Ellos en este momento pagan una energía que les resulta onerosa, por lo cual con esto dicho costo de producción sería prácticamente nulo. Lo que ellos no pueden es gastar entre 200 y 250 millones de pesos para poder hacer la instalación del sistema piloto, y ahí es donde pueden entrar las empresas privadas o instituciones que puedan aportar parte de los costos. Además, está la posibilidad de acceder a fondos de Corfo”, afirmó.

Otras experiencias

El profesional recordó que en su primera etapa se pudo conocer de experiencias a nivel internacional. “Esto partió como una inquietud personal hace muchos años, cuando por otras razones, pude observar que existía una energía y que generaba algunos problemas en obras civiles en la orilla del mar en Valparaíso. Ahora viene una segunda etapa, también con un proyecto de Innova de Corfo, para hacer esta experimentación en el mar”, dijo.

Durante el piloto se utilizarán dos aparatos, uno que realiza la conversión de energía, desde lo que está en la naturaleza, hasta convertirla en energía mecánica. El otro aparato lo que hará es convertir la energía natural en energía eléctrica y que puede ser utilizada para cualquier fin, ya sea para inyectarla al SIC o para abastecer empresas o industrias.

En cuanto a los costos de esta tecnología, el especialista indicó que es más económica que otras vinculas al viento o el Sol. “Pese a que no existe un costo preciso para este tipo de tecnología, porque aún se deben hacer una serie de ensayos y desarrollos para llegar a un costo. Pero, por lo que hemos conocido y los partner que tenemos a nivel internacional, estamos convencidos de que es más económico que otros métodos de captación como la eólica y también la solar. Si no hay viento, no hay energía, si no hay sol, no hay energía. Pero la energía de las olas marinas siempre está presente”, afirmó Manuel Correa.

En tanto, Gabriel Mancilla, de Cazalac, destacó el potencial que tiene este tipo de energía para el país. “Usando sólo este tipo de energía tú podrías solventar perfectamente todos los requerimientos energéticos del país ahora y también en el futuro. Chile tiene un potencial muy grande. En teoría, con oleaje bajo (1 metro de altura), se puede extraer 40 MW de potencia por km de costa, y 1.000 MW cuando el oleaje es de 5 metros”, precisó.

En cuanto a los plazos para tener funcionando este planta piloto en la comuna de La Higuera, el profesional indicó que se espera que antes de dos años pueda estar en plena operación.

Apoyo Corporación

El proyecto ya ha tenido contacto con algunas empresas regionales, y espera que durante los próximos meses se puedan concretar algunas alianzas estratégicas. En ese ámbito, la CRDP, tendrá un rol muy importante. Así lo señaló su gerente, Claudio Escobar. “Estamos promoviendo este proyecto porque está en línea con el objetivo de diversificar la matriz energética regional definido en el directorio de energía liderado por la CRDP. Creemos que es un proyecto con mucho potencial, tiene componentes de innovación y las estimaciones preliminares indican que la tecnología sería más eficiente que los sistemas eólicos y solar por lo cual estamos apoyando al UCV y Cazalac en la búsqueda de financiamiento para desarrollar un piloto en la región”, dijo.

09 Dic , 2013 0 Comments Destacadas, Noticias, Temas de interés