Haciendo un breve recorrido por aquellos tiempos en que ingresé a este mundo –del que me terminé por enamorar, encantar y por sobre todo, convencer–, comencé a preguntarme qué entendía por responsabilidad social.

Y la verdad es que en ese recuerdo, rememorizaba diversas conversaciones con otros actores representantes del empresariado, organizaciones civiles y de Gobierno, donde siempre se entendía el foco en hablar de RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Eso para mí era una tendencia que no podíamos obviar.

Debíamos comenzar por analizar lo que realmente estábamos hablando, o mejor dicho, debíamos comenzar a transformar de meras buenas intenciones a cambios esenciales y de base.

Esta reflexión nace principalmente porque me parece necesario comprender dónde debe estar el principal foco de un mundo con desarrollo sostenible. Si comienzo en el empresariado, esto se transforma en el nacimiento a medio camino, es decir, nacer mientras se corre y no cuando aún se debe gatear.

Si lo hago en el Estado, creo en una sociedad culposamente asistencialista, basada en el mundo simplista de comprender exclusivamente derechos y no deberes. Ahora, si esto lo llevamos en exclusividad a la organización civil, estaremos llenos de ilusiones que se encontrarán con un mundo de sordos, y si comienzo en la academia, es decir mientras los otros actores siguen avanzando y vamos haciendo con ellos cambios en el camino, tengo en ella la posibilidad de forjar mientras tanto una base de consciencia que cuando les toque el turno de las grandes responsabilidades y tomas de decisiones, serán ellos quienes representen el verdadero valor de la responsabilidad social, el sentido y la lógica de actuar conscientemente para obtener un desarrollo sostenible.

Asimismo, el desarrollo de diversos programas de maestría, pos títulos y otros, son acciones que la academia debe seguir fortaleciendo. El intercambio de experiencias y la vinculación académica profesional es para mí un mecanismo fundamental si queremos tener personas, profesionales, técnicos o de oficio, con una visión de desarrollo amigable e inocuos para los habitantes de este planeta.

Hace un tiempo una persona que respeto mucho me decía, ante mi reiterado discurso de las bases de la responsabilidad social, “no podemos seguir hablando de lo mismo, sino nunca avanzaremos”, a lo cual repliqué diciendo que “no podemos avanzar hacia un verdadero desarrollo sostenible, si aún se siguen confundiendo los conceptos y las ideas, cuando se avanza de forma desordenada, se avanza sin opción de sostenibilidad”.

Hoy el mundo de la academia, no sólo postgrado, sino pregrado y ojalá etapa escolar, tiene por misión crear profesionales de conciencia sostenible y personas para un mundo que se sostenga.

Steve Weitzman

Coordinador Nacional Red Pacto Global Chile

Director Magister Comunicación Estratégica y RS

Director Magister Sustentabilidad y Estándares en RS

Universidad Andrés Bello

11 Mar , 2013 0 Comments Noticias, Vitrina de Opinión