Tres años han pasado desde la tragedia que más ha enlutado a la historia de Chile. Y es que 525 chilenos perdieron la vida en el terremoto y tsunamidel 27F que afectó al sur de nuestro país, mientras que 500 mil viviendas quedaron con daños severos considerando una estimación de más de 2 millones de damnificados.

En ese entonces, Red Pacto Global Chile, en su afán por promover temas de sostenibilidad incorporando 10 principios derivados de Convenciones de Naciones Unidas y relacionados con medio ambiente, relaciones laborales, derechos humanos y anticorrupción, cumplió con el objetivo de aportar a los damnificados, y junto a Barrick y Un Techo para Chile convocaron a un voluntariado para levantar 50 mediaguas en Vichuquén, VI Región.

“Gracias a un arduo trabajo mancomunado entre las autoridades nacionales y locales, la comunidad y la empresa privada, varias viviendas patrimoniales han podido ser reconstruidas, con lo que se ha recuperado no sólo la importancia histórica de este pueblo, sino que también se ha ayudado a devolver la tranquilidad a familias que se vieron tremendamente afectadas por el terremoto”, explica Rodrigo Jiménez, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de Barrick en Sudamérica.

Dentro de las iniciativas que fueron protagonizadas por nuestros adherentes, además destacaron los proyectos de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi hizo un aporte en especies valorizado en $100 millones de pesos, los que comprendieron mil carpas reforzadas impermeables para 6 personas cada una, seis mil frazadas de plaza y media, 48 mil unidades de pañales para bebés (talla XL y M), 40 toneladas de arroz, 40 toneladas de azúcar y 4,8 toneladas de leche en polvo.

Juan Carlos Palma, Vicepresidente de Sustentabilidad de Collahuasi, comenta que “más allá de lo material, lo importante fue estar presente en un momento en el que se necesitaba la colaboración de todos. Collahuasi entregó aportes en infraestructura para la educación, mejoramiento en la enseñanza e implementos para enfrentar la emergencia. Ante esa difícil realidad, la compañía donó dos establecimientos modulares para acoger a los alumnos del Colegio Insular Robinson Crusoe de la Isla Juan Fernández y a los educandos del Liceo Pablo Neruda de la localidad de Navidad, ubicado en la región de O’Higgins”.

En tanto, Anglo American, el que donó US$ 10 millones, los que fueron destinados a la reconstrucción y a la habilitación de servicios de agua y electricidad de emergencia.

“Anglo American decidió tomar un compromiso real y efectivo. Decidimos enfocar nuestra ayuda en los mismos tres ejes de nuestra estrategia social: educación, emprendimiento y vivienda”, indica John MacKenzie, Presidente Ejecutivo de la unidad de negocios Cobre de Anglo American, agregando que además de una serie de otras actividades, “sabíamos que recuperar la calidad de vida tras una catástrofe natural tan grande era una prioridad para todas aquellas familias que habían perdido sus hogares. Por eso, quisimos ayudar a la reconstrucción, lo que nos llevó a formar una alianza público-privada con el Ministerio de Vivienda y la Fundación Techo para Cristo construyendo 449 viviendas definitivas para los vecinos de Caleta Cocholgüe, las que terminamos de entregar este 28 de febrero”.

De igual modo, Xstrata Copper aprobó una donación inmediata de US$1 millón de su fondo de emergencia de Participación Social Corporativa para destinar la ayuda a la Cruz Roja Chilena, entre otras urgencias del momento.

Además, la empresa reconstruyó el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda de Cauquenes para 700 alumnos y apoyó con el traslado y alimentación de algunos de los bomberos voluntarios que viajaron desde Antofagasta a la localidad de Cobquecura en la Región del Biobío, además de entregar ayuda a las familias de sus empleados afectadas por el terremoto, entregando agua, alimentos y la visita de sus familiares.