Tal como sucede con los electrodomésticos, que grafican el nivel de eficiencia y gasto energético en su utilización mediante una advertencia diferenciada con letras, será el sistema que se espera aplicar en las viviendas. Esto luego de la puesta en marcha en el país de un mecanismo que mide la calidad de la construcción de la vivienda.

Tal como lo señala el Diario HoyxHoy, el procedimiento fue creado por las escuelas de construcción civil de la Universidad Católica y del Bío-Bío, que trabajaron en cuatro módulos diferentes que engloban seguridad, durabilidad, habitabilidad y sustentabilidad. A ello se suma la medición de la huella de carbono de las construcciones.

Según el investigador del proyecto y docente de la UC , Leonardo Veas, el objetivo fue crear un modelo de certificación para cada ítem según el tipo de vivienda. En ello se encuentran factores como eficiencia energética, aislación térmica y calidad del aire, entre otros.

“Todo parámetro tendrá una etiqueta, por ejemplo, como la de los refrigeradores, que permitirá discriminar entre las distintas opciones. Así el nivel E será el mínimo aceptable y el A el más eficiente”, explicó el ingeniero.

Uno de los puntos más importantes en la medición es la “permeabilidad aire”. Este corresponde al nivel con que el volumen del aire se renueva en las viviendas y las filtraciones existentes.

Según Veas, en los estándares europeos exigen la renovación de medio volumen de aire en una hora. Sin embargo, en Chile se alcanzan los 14 volúmenes, situación que indica una aislación permeable. “Tenemos viviendas muy poco eficientes. El ejemplo es que estuvieras con una estufa encendida a full en un recinto, pero tuvieras la ventana abierta. Sin dudas, estás siendo poco eficiente”, explicó el investigador.

Otro de los factores importantes dentro de la medición fue la calidad de aire interior. Esto tiene que ver con las mediciones de dióxido de carbono (CO2). Esta medición fue realizada al interior de dos escuelas en Aysén y Cochrane. Se demostró que los niveles de CO2 cuadriplicaron las normas internacionales. “Los estándares dicen que no deben tener más de mil partículas. Nosotros medimos 4 mil, lo que es un ambiente altamente contaminado”.

Plan piloto

Actualmente en Chile, no existe un sistema de aseguramiento de calidad para obras de construcción habitacional, basado en criterios y estándares de desempeño. Por ello, el estudio se realizó en viviendas nuevas de 14 proyectos en Santiago y la Región del Biobío, cuyo precio varió en un rango de las 600 a las 6.000 Unidades de Fomento (UF). Durante dos años se aplicaron todas las variables para probar que el sistema funcionaba. “Ahora sólo queda aplicarlo en el sector tanto público como privado. Y que se pueda entregarle a las viviendas por cada uno de esos parámetros una etiqueta”, puntualizó Veas. Agregó que espera que desde el próximo año el Ministerio de Vivienda y Urbanismo incorpore las mejoras a la normativa existente.

17 Jun , 2013 0 Comments Destacadas, Noticias, Temas de interés