Unilever presentó su guía Zero Waste to Landfill, un documento que busca poner a disposición de la comunidad empresarial, la experiencia de la compañía en el desafío de reducir, reciclar y reutilizar los desechos generados en las plantas, con el propósito de no enviar ningún residuo a relleno sanitario.

La Guía cuenta con el patrocinio de Sofofa y fue lanzada durante la Cena Anual de la Industria por Sebastián Wodka, director gerente general de Unilever, en compañía de Hermann Von Mühlenbrock, presidente de Sofofa.

En febrero de 2013, la planta de alimentos de Panamericana de Unilever Chile se convirtió en la primera fábrica Zero Waste to Landfill del país, es decir, la única capaz de enviar cero residuos al relleno sanitario.

El proyecto Zero Waste to Landfill se enmarca dentro del Plan de Vida Sustentable de Unilever, que fue lanzado globalmente en 2011 y cuyo desafío es duplicar en 10 años el tamaño de la empresa, reduciendo a la mitad su impacto ambiental y aumentando el impacto social positivo.

En 2009, cuando se inició el camino Zero Waste to Landfill, el 63% de los residuos de la planta de alimentos Panamericana eran destinados a relleno sanitario; en tanto, el material reciclado era de un 37%. Con el proceso gradual de reducción, reutilización y reciclaje, se logró que mientras en 2010 se generaban 12,5 Kg de desperdicio por cada tonelada de producto terminado; en 2012 se redujera a 4,9 Kg por tonelada, es decir, más de un 60% menos, para que finalmente el 1 de febrero de 2013 disminuyera a cero el porcentaje, convirtiéndose en la primera planta de producción Zero Waste to Landfill de Chile. Eso implica que todo lo que se genera en la planta, se vuelve a utilizar en reciclaje, compostaje o co-proceso.

La planta de alimentos de Panamericana tiene una producción anual de 70 mil toneladas y elabora aderezos (Hellmann’s, Click y JB), salsas (Malloa, Doña Clara), margarinas (Bonella y Dorina) y té (Lipton, Té Club y Emblem).

“Quisimos hacer el ejercicio de ordenar paso a paso el camino que seguimos en Unilever, porque creemos que puede ser de interés de otras empresas conocer nuestro caso y emprender la ruta hacia una empresa más sustentable”, asegura Sebastián Wodka, Director gerente general de Unilever.

En 2014 el modelo de trabajo fue aplicado a la planta de detergentes de Carrascal y al centro de distribución nacional de Lampa de Unilever, y es totalmente replicable por cualquier tipo de compañía, siempre teniendo en consideración las particularidades propias de cada industria. La compañía ha replicado este modelo en las distintas sedes que tiene alrededor del mundo y se proyecta que en 2015 el 100% de las plantas de Unilever a nivel mundial dejarán de enviar residuos a rellenos sanitarios.

Además, la experiencia de Unilever permite romper el paradigma de que ser sustentable en Chile es necesariamente caro. El mayor costo económico para ser Zero Waste to Landfill es la inversión en infraestructura. Sin embargo, es un costo que se recupera a corto plazo con la valorización de residuos para reciclaje.

10 Nov , 2014 0 Comments Noticias, Temas de interés