Es bien conocido que cuando se realizó la convención sobre el Cambio Climático en Copenhague en 2009, se concluyó públicamente que la reunión había sido un total fracaso, porque los principales países emisores de gases efectos invernadero no se comprometieron en forma decidida a reducir sus emisiones.

Este año, el mundo tiene grandes expectativas sobre la próxima instancia que se celebrará en París en diciembre (COP 21), oportunidad en que se espera consensuar un nuevo marco que reemplace al protocolo de Kyoto.

En este caso, la situación es distinta, porque ya China, EE.UU., y Brasil han anunciado sus metas en términos de reducción de gases de efecto invernadero.

Los impactos negativos del alza de la temperatura media del planeta son innegables. Lograr compromisos que permitan que la temperatura no suba dos grados centígrados más, ya es un gran logro, porque ese nivel, de acuerdo a lo que predicen los científicos, sería realmente grave, representando un riesgo sustancial para la vida humana, con consecuencias tan graves como la desaparición del hielo en los polos en los correspondientes veranos, inesperados huracanes, sequías e inundaciones.

Hasta ahora 43 países, que representan el 65% de las emisiones han presentado sus aportes concretos en materia de disminución de contaminantes. Es así como EE.UU., Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá reafirmaron su intención de comprometerse seriamente, mientras la Unión Europea determinó reducir en al menos un 40% sus emisiones para 2030 con respecto a los niveles de 1990.

El mundo estaba esperando una definición de los principales emisores: China, Estados Unidos, India y Brasil.
Estados Unidos se comprometió a reducir en los próximos diez años, sus emisiones de efecto invernadero entre un 26% y un 28% respecto a los niveles de 2005.

China, como país de mayor población del mundo y primer emisor de contaminación, que había venido dilatando una definición vinculante, se comprometió a reducir en un 60% la intensidad de su economía de carbono respecto a 2005, mientras India solo anunció que está trabajando un programa para reducir las emisiones, sin adelantar cifras o metas.

El agua es el elemento que se ve más afectado en este escenario, siendo un producto vital para la perduración de la vida en el planeta.

Expertos de organismos internacionales, académicos del país y ejecutivos de las empresas, han constatado los impactos negativos de este fenómeno y buscan soluciones que permitan paliar estos avances. Es por eso que no se pueden proyectar soluciones a futuro sin incluir a todos los países, y comprometer al sector público y al sector privado.

El Pacto Global es una instancia donde este fenómeno se ha venido trabajando desde hace tiempo, bajo este concepto colaborativo. El grupo de trabajo del Cambio Climático, a nivel de casa matriz en Nueva York, ha elaborado la plataforma del “Climate Change” y ha aunado esfuerzos concretos de las empresas para contribuir a las metas de los países.

Si bien Chile es un emisor pequeño en relación a las grandes potencias, tenemos que tomar medidas urgentes para paliar el cambio climático, de modo de proteger nuestras futuras generaciones.

Margarita Ducci
Directora Ejecutiva Red Pacto Global Chile (ONU) – UNAB

14 Jul , 2015 0 Comments Vitrina de Opinión