De acuerdo a lo publicado en Emol, en la localidad de Schlierberg, ubicada al sur de Alemania y conocida como la “capital ecológica”, cuenta con 59 viviendas con techos de paneles solares fotovoltaicos y un edificio comercial de madera, transformando al lugar en un barrio sustentable.

Una de las causas que llevó a sus habitantes a crear este tipo de viviendas es que la localidad es una de las ciudades más calurosas y soleadas de Alemania con aproximadamente 1.800 horas, teniendo en cuenta que el promedio para el país es de unas 1.700.

Durante la década de los 80, estos paneles fueron un requisito produciendo una capacidad total fotovoltaica de unos 445 kWp, aproximadamente 420.000 kWh de energía solar por año.

Las casas poseen tejados que producen cuatro veces la energía que consume el barrio. El sistema está conectado a la red general por lo que la energía generada de más la devuelve y las compañías eléctricas le pagan al barrio por ella.

Asimismo, para crear finalmente el pueblo, que cuenta con 11.000 metros cuadrados, se introdujeron sistemas para reutilizar el agua de lluvia y se usaron materiales respetuosos del medio ambiente así como una gran inversión en aislamiento térmico para minimizar la necesidad de refrigeración o calefacción.