El Financial Times (FT) informó que Shell tuvo dificultades en su búsqueda de petróleo en el ártico. Mis pensamientos iniciales al respecto estaban fuertemente influenciados por sentimientos de desesperanza respecto del futuro de la atmósfera global. La única razón por la que Shell puede perforar en el ártico es por la explosiva liberación de hidrocarburos que ellos y otros han liberado a la atmósfera, lo que ha derretido la capa de hielo del ártico. Así, una manera de verlo, es que las cosas han empeorado.

Se habló de una cantidad de 30 mil millones de barriles de petróleo potencialmente recuperable, que agregarán entre 12,9 y 13,7 mil millones de toneladas de CO2 a la atmósfera de la tierra, lo que equivale a la totalidad de las emisiones de CO2 de los Estados Unidos y China juntos en un período de un año.

Con justa razón los ambientalistas se oponen a esta operación.

Los economistas políticos también tienen intereses creados. Las personas comunes y corrientes en el futuro tendrán que pagar impuestos por los efectos de este aumento de la liberación de CO2. La pérdida de propiedad, pérdida de frente costero, daño ocasionado por tormentas incluyendo inundaciones, y la pérdida de hábitat, también llevarán a un alza en las primas de seguros. Habrá migraciones masivas de personas afectadas por el crecimiento del nivel del mar y las sequías, lo que llevará a disturbios civiles y a potenciales conflictos. Todos los ciudadanos del planeta pagarán, y algunos lo harán con sus vidas. Las personas que no pagarán son los que toman las decisiones en la actualidad y los accionistas de Shell, pero sus hijos si lo pagarán.

Yo no soy ni un economista político ni un luchador de una ONG ambientalista. Simplemente soy un hombre de negocios.

Esta es mi opinión sobre la propuesta de Shell para explotar el petróleo ártico.

La mayor parte del petróleo terminará quemada, ya sea como combustible diesel, petróleo pesado, coque de petróleo para la generación de energía, o como gasolina o diesel para autos y camiones.

¿Cuánto costará producir el petróleo? Esto lo sabrá con precisión solamente Shell. A cualquier persona que sepa algo del tema, le sorprendería que el precio fuera menor a USD 80 por barril, y lo más probable es que sea mayor. ¿Cómo se traduciría esto al precio de un kilowatt por hora (unidad) de electricidad? La respuesta depende de la tecnología que se utilice para llevar a cabo la conversión y que fracción del petróleo se use. Lo mejor que se puede hacer es asumir una tasa de conversión de energía de 40%, y un costo de capital de USD 400.000 por megawatt (de la tecnología utilizada en el proceso de conversión).

Sobre esa base, el costo de una unidad de energía debido sólo al combustible es de USD 11,25 centavos por kilowatt/hora (KWh o unidad de electricidad).

El costo de capital y costo operacional basado en un factor de capacidad de 70% y costo de fondos de 6% es de USD 1,00 centavo por KWh. Esto significa que el costo total de una unidad de electricidad de este petróleo ártico es de USD 12,25 centavos por KWh.

Hasta hace poco tiempo, Shell podría haber argumentado que se necesitaba petróleo para el transporte terrestre. Hoy en día, con el éxito de los automóviles eléctricos impulsado por los avances en la tecnología de las baterías, este argumento ya no es válido. Para cuando los nuevos pozos petroleros del ártico estén operativos, y durante su vida útil, es razonable esperar que los automóviles eléctricos serán la norma.

Si uno se opone a un desarrollo específico, existe la obligación de tener alguna alternativa viable, y aquí está. Ya tenemos esa alternativa, en tecnología solar y eólica.

En Sudáfrica, la energía eólica cuesta USD 5,4 centavos por KWh. Es importante destacar que este es el costo total, incluyendo costos implícitos y explícitos. En Egipto, una propuesta ganadora para una gran granja eólica (250 MW) alcanzó a USD 4,0 centavos.

En una reciente nota informativa, Lazard, una de las firmas de asesoría financiera más importantes del mundo, estimó el costo de la electricidad por fuente (LCOE, por su sigla en inglés) para la energía eólica en USD 3,7 a 8,1 centavos por KWh, y para el sistema solar fotovoltaico a gran escala en USD 7,2 a 8,6 centavos por KWh.

Al comparar esos precios con el estimado de USD 12,25 centavos para el petróleo ártico, se observa que son entre 30% y 70% más baratos.

Por lo tanto, el mundo no necesita el petróleo ártico. Tenemos alternativas no contaminantes.

Eddie O’Connor
Director Ejecutivo de la compañía de energía global Mainstream Renewable Power.

23 Jul , 2015 0 Comments Vitrina de Opinión