El 48% de las empresas españolas que comenzaron su actividad en 2008 fueron creadas por mujeres, especialmente en sectores financieros y profesionales (28%), o distribución y retail (21%) de acuerdo a lo que indica el II Estudio Mujer y Planificación Financiera llevado a cabo por OPTIMA Financial Planners.

De acuerdo a la información publicada en Diario Responsable, la contribución de las mujeres a la actividad económica y al crecimiento, aunque ha avanzado en los últimos años, aún se encuentra en clara desigualdad respecto a los hombres. Sin embargo, una mayor participación femenina en la fuerza laboral significaría un gran beneficio para la sociedad en todos los aspectos (macroeconomía, creación de empleo, crecimiento económico, nuevas empresas, nuevas visiones, etc.).

Actualmente, el gran desafío es aplicar políticas que corrijan las distorsiones del mercado laboral y estimulen el trabajo, el emprendimiento y los puestos directivos de la mujer.

Con la meta de contribuir a revitalizar el potencial femenino en la economía española OPTIMA Financial Planners ha realizado el citado informe. A continuación, algunas de sus conclusiones:

  • La brecha laboral entre hombres y mujeres en España continúa siendo desproporcionada: 23%. Una mujer tiene que trabajar 84 días más al año para ganar lo mismo que un hombre. Esto se traduce no sólo en menores rentas, también en subsidios más bajos y más cortos y en pensiones muy inferiores a los hombres (33% menos).
  • Las mujeres realizan la mayor parte de los trabajos no remunerados.
  • También hay una mayor cantidad de mujeres en el empleo a tiempo parcial.
  • El 90% de los altos cargos siguen ocupados por hombres, así como el 87% de los consejos de administración.
  • También los salarios en los puestos de responsabilidad están en desigualdad: las directivas cobran de media un 17% menos que sus homólogos masculinos.
  • En otras regiones del mundo, la mayor disparidad de género se da en Oriente Medio y Norte de África (51 puntos porcentuales), América Central (35 puntos) y Japón (25 puntos). Y la menor, en Suecia (6 puntos porcentuales) y en los países de la OCDE (media de 10 puntos).

Mujer trabajadora. Salida a la crisis.

  • La empresa familiar constituye una salida laboral para el género femenino: en los últimos años, ha crecido de forma notable el número de mujeres que se han incorporado, como asalariadas o directivas, en las pequeñas empresas familiares. Aunque su presencia en el cargo de gerente es aún escasa (8,9%), sí ha aumentado en el sector servicios y empresas de segunda generación.
  • En cuanto al emprendimiento, las mujeres han igualado a los hombres en la creación de nuevas empresas. El 48% de las empresas españolas que comenzaron su actividad en 2008 fueron creadas por mujeres, especialmente en sectores financieros y profesionales (28%), o distribución y retail (21%).
  • El 60% de las españolas confía en el autoempleo e incluso una tercera parte de ellas se ve a sí misma creando su propio negocio (ya sea el motivo la autorrealización, la conciliación o el regreso al mercado laboral). Un alto porcentaje, aunque aún inferior a la media internacional (68%).
  • Trabajo desde casa: El teletrabajo es una solución laboral, impensable hace unos años, para miles de mujeres. Libertad de horarios, comodidad, ahorro de tiempo en desplazamientos, conciliación de la vida laboral y familiar, etc. son algunas de las ventajas que aporta.
  • Mujeres profesionales sin trabajo a partir de los 50 años: es probablemente uno de los colectivos más castigados por el desempleo, pero que en muchos casos atesoran gran experiencia profesional. Un activo laboral que va encontrando salida a través del autoempleo y nuevas iniciativas empresariales.

La inclusión femenina. Beneficios para todos.

Son numerosos los estudios que avalan los beneficios que aporta a la sociedad y a la economía el pleno desarrollo del potencial femenino en el mercado de trabajo. Algunos de estos beneficios son, por ejemplo:

  • Permite a las empresas aprovechar mejor la reserva de talento disponible
  • Estimula el crecimiento en economías que están envejeciendo con rapidez (como la española), al compensar la reducción de la mano de obra.
  • El acceso igualitario a los recursos incrementa la productividad en empresas que tienen como propietarias a mujeres
  • Las empresas con mujeres en los cargos directivos permiten atender los mercados de consumo enfocados al público femenino.
  • Una mayor presencia femenina en las juntas directivas permite ampliar perspectivas.
  • La representación femenina en altos niveles de dirección mejora el rendimiento financiero, al aportar niveles más altos en aspectos organizativos como liderazgo, ambiente de trabajo, valores, coordinación y control, etc.

23 Feb , 2015 0 Comments Destacadas, Noticias, Temas de interés