Durante 30 días se iluminó el árbol de Navidad de 38 metros de alto ubicado en el frontis del edificio corporativo de la Planta de Coca-Cola Andina ubicada en Renca, que pudo ser visto por los vecinos.

Este árbol fue fabricado en base a 2.600 envases PET desechables de 1,5 litros, que provienen de la recolección realizada entre los trabajadores de la compañía, gracias a una campaña de reciclaje interna que Coca-Cola Andina realizó entre sus colaboradores. Del total de botellas, más de la mitad fueron pintadas por trabajadores de la empresa y sus familias, en una actividad en la que participaron 120 personas.

Con esta iniciativa se unieron dos temas fundamentales para Coca-Cola Andina. Por una parte, contribuir en materia de sustentabilidad, gracias a la reutilización de envases y, por otra parte, realizar un aporte a la comunidad con este árbol. En ese sentido, la empresa coordinará visitas de algunos colegios y de las familias de los trabajadores.