Noruega se propuso como objetivo para 2030 lograr reducir el 100% de las emisiones netas de gases de efecto invernadero, 20 años antes que el plazo anterior, según publicó el sitio ComunicaRSE.

Noruega pagará por la reducción de emisiones en el exterior que se corresponden con sus propias emisiones para alcanzar el objetivo.

Cabe destacar, que Noruega estableció un objetivo de neutralidad de carbono similar en 2008 de cara a 2030 pero la meta de nuevo a 2050 cuando las negociaciones internacionales no lograron alcanzar un acuerdo sobre el clima mundial en 2009.

La comisión de energía y el medio ambiente del Parlamento noruego aprobó por unanimidad el nuevo Objetivo de cara a 2030 en respuesta a la Declaración de París, según el asesor del comité.