El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha señalado que el mundo está invirtiendo menos en energía con baja emisión de carbono de lo que se necesita para alcanzar los objetivos internacionales de limitar el calentamiento global, según lo acordado en las negociaciones sobre el clima que desarrollaron en París el mes pasado.

De acuerdo a lo publicado en el sitio El Economista, Ban Ki-moon aclaró ante una audiencia de inversionistas que aunque la energía derivada de fuentes “limpias” como la solar y la eólica estaba aumentando, su crecimiento “no era lo suficientemente rápido”.

Pidió a los inversionistas internacionales duplicar sus inversiones en energía limpia para el año 2020, indicando que se necesitaba un “incremento masivo” para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de lograr el objetivo acordado en París de mantener el calentamiento global “muy por debajo” de 2ºC, y para proveer de electricidad a más de mil millones de personas que no tienen acceso a ella.

Sin embargo, ejecutivos de la industria de la energía dicen que los gobiernos y las instituciones financieras aún no han implementado las estructuras normativas y los instrumentos de inversión que pueden atraer a los grandes flujos de capital adicionales.

Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención sobre el Cambio Climático de la ONU, dijo que el débil precio del crudo ha tenido un impacto positivo en las energías renovables, ya que había comenzado “a eliminar las inversiones totalmente irresponsables en petróleo y gas”. Wood Mackenzie, una consultoría, ha estimado que se han retrasado o cancelado alrededor de US$380 mil millones de dólares en proyectos de petróleo y gas debido a la caída de los precios.

Para que esa inversión se desvíe hacia las energías renovables, muchos países tendrán que mejorar las políticas y regulaciones en materia de energía, según un grupo de ejecutivos de la industria de la electricidad quienes presentaron un documento sobre el tema en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en Davos a principios de este mes.

Las economías emergentes, entre ellas Chile y Sudáfrica, han puesto en marcha buenos programas para atraer inversiones en energía renovable y estaban comenzando a dar resultados, dijo Rachel Kyte, enviada especial del Banco Mundial para el cambio climático. Pero todos los países necesitaban emular esas políticas.