Las mujeres indígenas realizan valiosos aportes a sus comunidades tanto social como económicamente, pero a menudo no cuentan con igualdad de oportunidades. Para hacer frente a este desafío., ONU Mujeres y Teck firmaron hoy un acuerdo por dos años y US$ 1.000.000, con el que desarrollarán un programa que empodere a las mujeres indígenas de las regiones del norte de Chile, donde el sector minero constituye un eje económico relevante. El objetivo es impulsar su bienestar y el del entorno en el que viven, de cara a la Agenda de Desarrollo Sostenible al 2030 de Naciones Unidas.

Como consecuencia de inferiores niveles de formación, menos oportunidades laborales y otros factores, la tasa de desocupación entre las mujeres indígenas es de 9,3%, frente al 7% de los hombres. Asimismo, las mujeres sólo representan un 7% de la fuerza laboral en minería. El número de mujeres indígenas que participa en política también es bajo, con solo 30 concejalas indígenas en todo Chile, de un total de 2.224 concejales electos en el país.

“ONU Mujeres afronta este proyecto para contribuir a la reducción de las brechas de desigualdad que afrontan las mujeres en su día a día. Entendemos a las mujeres indígenas como agentes políticos, económicos, de derechos y de reconocimiento, con una cultura e identidades que es muy importante potenciar para que puedan desempeñar su rol en la toma de decisiones que afectan a sus vidas”, señaló Luiza Carvalho, Directora Regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe. “ONU Mujeres agradece el generoso apoyo de Teck para este proyecto y su compromiso con la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres indígenas”, expresó la Directora Regional.

“Cuando trabajamos juntos para ayudar a empoderar a las mujeres y los pueblos indígenas, hacemos una diferencia positiva para las familias, comunidades y la sociedad como un todo”, expresó Don Lindsay, Presidente y CEO de Teck. “Estamos orgullosos de estar trabajando en asociación con ONU Mujeres para crear oportunidades para el desarrollo de habilidades de las mujeres indígenas y ayudar a fortalecer las comunidades indígenas del norte de Chile”.

La ceremonia, que fue realizada en el Auditorio de la FAO, contó con la presencia de Luiza Carvalho, Directora Regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe; Donald R. Lindsay, CEO de Teck y María Inés Salamanca, Representante de la Oficina de Programas de ONU Mujeres en Chile, entre otras autoridades.

Sobre el acuerdo ONU Mujeres-Teck

El proyecto se centra en la creación de acciones para el empoderamiento social, económico y político de las mujeres indígenas del norte de Chile, con el fin de fomentar su autonomía y representatividad a partir de un diagnóstico y un proceso participativo continuo.

Su ejecución contempla tres fases. En la primera se realizará un diagnóstico de la situación socioeconómica y de organización social y política de las mujeres indígenas en localidades de las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo, donde el sector minero constituye un eje económico relevante. Ello permitirá identificar sus intereses e instalar competencias para mejorar sus oportunidades de desarrollo.

La segunda fase contempla el desarrollo e implementación del plan formativo de empoderamiento social, político y económico, a través del desarrollo de cursos y talleres centrados en crear redes de mujeres que puedan poner en marcha proyectos empresariales, formarlas en competencias directivas, nuevas tecnologías, conocimiento de la industria minera y las oportunidades que esta genera de manera directa e indirecta. Esto será realizado, siempre teniendo en cuenta la cosmovisión de los pueblos indígenas y sus valores. Asimismo, el programa promoverá un diálogo intergeneracional como una manera de preservar el liderazgo de mujeres indígenas y perpetuar el legado cultural de sus pueblos.

Para garantizar el involucramiento de actores de la industria, se contempla incorporar instancias de formación para los representantes de empresa minera u otros, enfocado en las mejores prácticas para el tratamiento a proveedores (mujeres indígenas) con un enfoque especial y sobre los mecanismos que hagan viable la factibilidad económica de estos emprendimientos.

En relación al empoderamiento económico, el foco estará en acercar las actividades y los conceptos de la industria minera a las mujeres indígenas para que puedan insertarse en este sector e identificar nichos de mercado y oportunidades de negocio relacionadas con la actividad extractiva y el sector servicios. También se apoyará la profesionalización de micro emprendimientos y la creación de agrupaciones de mujeres, así como la tecnificación y la mejora de los conocimientos y las tecnologías de cara a la adaptación al cambio climático.

En el ámbito de la agricultura, un terreno en el que trabajan muchas mujeres indígenas del ámbito rural, se propondrá la capacitación en la utilización de tecnología y maquinaria adecuadas, así como de semillas e insumos concretos, con el fin de impulsar un cambio significativo en su día a día y generar una mayor productividad.

En la tercera y última fase se implementarán experiencias piloto y se informarán los resultados del proyecto en instancias gubernamentales, organizaciones civiles y actores de la industria para que las mejores prácticas puedan ser replicadas en otros puntos del país o en futuras acciones con mujeres indígenas.