Con más de 170 años de experiencia a nivel internacional, en Davey Bickford reunimos todo el espectro de productos de iniciación en la industria de la minería subterránea, minas a cielo abierto y campañas de exploración sísmica. Asimismo, disponemos de un equipo de profesionales y técnicos de excelencia y una moderna infraestructura tecnológica con respaldo mundial.

Ser miembros del Pacto Global nos permite difundir de forma más transparente nuestra convicción de llevar a cabo una gestión empresarial que no solo esté encaminada en conseguir los máximos beneficios económicos, sino que lo haga sin transgredir unos principios morales y éticos que respeten la integridad de la sociedad en la que vivimos y que no pongan en riesgo el bienestar de las futuras generaciones.

En el contexto energético que nos encontramos, donde nuestros clientes demandan servicios, productos y resultados más eficientes energéticamente y amigables con el medio ambiente. Y especialmente, tras la reciente publicación de la Hoja de Ruta a 2050 hacia una energía sustentable, documento que sentará las bases para la política energética de los próximos años, y donde se hace especial ahínco en sus lineamientos estratégicos a la reducción de gases de efecto invernadero (GEI).

Dado que la voladura representa el primer proceso de conminución del mineral, y que esta etapa corresponde a la más eficiente desde un punto de vista técnico, económico y ambiental, y que por lo tanto, las decisiones tomadas en ella impactarán de forma directa en el resto de procesos, en Davey Bickford trabajamos en el proyecto “Voladura Verde”. Este proyecto busca la reducción del impacto medioambiental del proceso minero a partir de la optimización de la voladura.

En un primer estudio llevado a cabo en gran minería metálica de cobre en Chile, se trabajó con un modelo predictivo de la fragmentación. Una vez calibrado, se simularon diferentes escenarios modificando la configuración de las voladuras y se estudiaron las emisiones GEI para cada uno de los diseños. Para una fragmentación compatible con los requisitos del chancador de la mina, había una gran dispersión en las emisiones, siendo el mejor resultado obtenido, una reducción de GEI del 10% en perforación y voladura. Este tipo de estudios facilitan a nuestros clientes un criterio medioambiental adicional en la toma de decisiones.

En otro estudio hecho en una mina de carbón, se cuantificó un ahorro de emisiones GEI del 20% en perforación y voladura asociado al paso de detonadores pirotécnicos a electrónicos. Hay que tener en cuenta que el detonador electrónico es una pieza clave en la optimización de la voladura, ya que permite un control mucho más preciso de la energía explosiva. Para el cálculo se tuvieron en cuenta tanto las emisiones directas de los procesos como las emisiones generadas en toda la cadena de valor de los insumos empleados.

A esto hay que sumar también la medición de huella de carbono de nuestros detonadores en cada una de las faenas en las que estamos presentes. Hoy por ejemplo, sabemos que el impacto de un detonador Daveytronic con su correspondiente cable necesario para ser iniciado, varía en Chile entre los 4,79kgCO2-e y los 5,61kgCO2-e.

Si como todo parece indicar, Chile sigue caminando hacia la adopción de nuevos estándares ambientales, fijando nuevos impuestos al carbono, este tipo de estudios cada día serán más atractivos. A día de hoy, a pesar de los buenos resultados obtenidos, es difícil encontrar mineras donde llevarlos a cabo.

Alejandro Garzón Súcar
Ingeniero Innovación Sudamérica
Davey Bickford