La industria destinó recursos por más de $100 mil millones a nueva infraestructura para producción y distribución de agua potable, obras de seguridad y educación para uso responsable del agua.

Más de $100.000 millones (unos US$ 150 millones) desembolsaron las empresas de servicios sanitarios en 2018, para asegurar la producción de agua potable y enfrentar eventos que pudieran poner en riesgo la continuidad del servicio, según un catastro de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios, Andess AG.

“La mayor demanda por crecimiento demográfico y el incremento de la frecuencia de eventos asociados con el cambio climático han generado un cambio en el foco de las inversiones de la industria”, destacó la presidenta de Andess, Jessica López. “Si hace cinco años los esfuerzos iban a crear capacidad de tratamiento de aguas servidas, hoy buscan satisfacer la mayor demanda y asegurar la provisión de agua potable en un entorno cada vez más exigente”.

Las inversiones en producción de agua potable y seguridad del abastecimiento en 2018 ascendieron a $ 91 mil millones, un 53% más que los $60.000 millones de 2017. Esa cifra considera nuevas fuentes de agua mediante la construcción, reemplazo y habilitación de sondajes (pozos); construcción de tranques y nuevas obras de captación; compra de equipos electrógenos para la operación de sondajes, plantas de potabilización y plantas elevadoras de agua potable durante cortes de energía eléctrica; y construcción de nuevas plantas de producción de agua potable y/o instalación de filtros para su mejoramiento.

La suma también incluye la construcción de obras de seguridad del abastecimiento (estanques), y el desarrollo de tecnologías para una mejor gestión y control operacional de los procesos de producción y distribución de agua potable.

Por otra parte, para paliar el déficit hídrico en zonas vulnerables, las compañías destinaron $10 mil millones al arriendo de derechos de aprovechamiento, a compra y transporte de agua cruda y, también, a campañas de educación para el uso responsable del agua.

El panorama hídrico de los meses de verano es desafiante, pero en principio no se prevén grandes problemas. Sin perjuicio de ello, las compañías se han preparado para enfrentar escenarios complejos y cuentas con planes de emergencia para asegurar el suministro de agua potable en el caso de emergencias. Todo ello se ha coordinado con la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), y con las autoridades regionales y locales”, explicó la presidenta del gremio.

El informe Plan Verano 2019 presenta información relativa a las obras realizadas por 14 empresas sanitarias, que en conjunto atienden a cerca del 93% de los clientes urbanos del país, unos 17 millones de personas. El documento revisa la situación hídrica de 316 localidades, a partir del análisis de vulnerabilidad de sus fuentes de abastecimiento, balances de oferta y demanda, entre otras materias. Cabe precisar que el catastro de Andess sólo incluye los recursos destinados al agua potable; ello no considera los recursos que las empresas han destinados a alcantarillado o disposición de aguas servidas.

El grupo de empresas que forman parte del estudio realizado por Andess está conformado por Aguas del Altiplano, Aguas Antofagasta, Aguas Chañar, Aguas del Valle, Esval, Aguas Andinas, Aguas Cordillera, Aguas Manquehue, Essbio, Nuevosur, Aguas Araucanía, Essal, Aguas Patagonia y Aguas Magallanes.