Lise Kingo: “Todas las compañías necesitan tener al menos un 30% de mujeres en sus juntas directivas”.

El 14 de marzo se celebró en Nueva York el Foro de los Principios de Empoderamiento de la Mujer, coorganizado por ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas para las Alianzas, con el objetivo explorar formas de acelerar el progreso en materia de igualdad de género y alentar a las empresas responsables a estar a la altura del desafío.

La jornada contó con varios paneles en los que se trató la inversión en programas de igualdad de género, el papel de la mujer en el sector empresarial y las recientes revoluciones feministas como el #MeToo o el #TimesUp. Además, se celebró una mesa redonda de CEOs de empresas, en la que participaron más de veinte organizaciones, y en la que se discutieron diferentes estrategias para promover la igualdad de género y la inclusión. En concreto, se destacaron los factores que impulsan la resistencia -que incluyen la falta de comprensión, el miedo, la fatiga por el cambio, las normas culturales y de la industria- y acciones prácticas para ayudar a las organizaciones a comprender y abordar diferentes respuestas dentro de las estrategias de igualdad de género.

Todas las compañías necesitan tener al menos un 30% de mujeres en sus juntas directivas

Se necesita que las compañías vean la igualdad de género no sólo como una necesidad social, sino también económica, y hacer que se involucren para conseguirla. En palabras de Lise Kingo, CEO y Directora Ejecutiva de UN Global Compact:

“Necesitamos involucrar a más compañías para acabar con la brecha de género y para ello ha llegado al momento de establecer objetivos; todas las compañías necesitan tener al menos un 30% de mujeres en sus juntas directivas y en la alta dirección.”

Este foro se enmarca dentro de la iniciativa de los Principios para el Empoderamiento de la Mujer (Women’s Empowerment Principles, WEPs), que desde su lanzamiento en 2010 ha estado a la vanguardia de la transformación de las políticas, prácticas y enfoques empresariales para promover la igualdad de género y crear oportunidades para las mujeres y las niñas, involucrando a más de 2.000 empresas en todo el mundo hasta la fecha. En concreto, la iniciativa se basa en 7 Principios que ejercen como guía para las empresas en el empoderamiento de las mujeres, el avance de la igualdad de género en el lugar de trabajo y en el mercado en general y ofrecen un enfoque holístico basado en prácticas reales.

El éxito de estos Principios ha sido tal, que en marzo de 2017 se desarrolló la herramienta de análisis de la brecha de género basada en los Principios de Empoderamiento de la Mujer (Herramienta PME) para proporcionar a las empresas una autoevaluación gratuita, fácil de usar y confidencial de su desempeño en este ámbito. Esta herramienta ofrece datos sobre el grado en que las empresas están integrando la perspectiva de género en sus políticas, programas, métricas y reportes.

Asimismo, para certificar los avances de las empresas adheridas a estos Principios y en particular de los usuarios de esta herramienta, a finales de 2018 se publicó el informe de resultados Global Trends Report. En él se exponen áreas de mejora en las que las empresas que han utilizado esta herramienta deben seguir trabajando, como el liderazgo, en el que a pesar de que la mayoría de los usuarios de la herramienta muestran estar comprometidos no existe una traducción de ese compromiso en estrategias específicas y medibles. Otro dato que se destaca es que menos de la mitad de las empresas tienen una política que aborda la igualdad de remuneración y, si bien se ha progresado en programas de bajas maternidad y paternidad remuneradas, el margen de mejora permanece. Por otro lado, destaca la baja representación de la mujer en la comunidad empresarial, aspecto en el que tan solo un 16% de las empresas está trabajando.

En general, en este primer año los resultados agregados muestran que la mayoría de los usuarios se encuentran todavía en las primeras etapas de asentamiento de los Principios de Empoderamiento de la Mujer, con una puntuación media del 26,6%, mientras que menos del 15% se encuentran en las categorías “Achiever” o “Leader”, las más altas de la escala. Esto sugiere que, si bien las empresas pueden tener programas y políticas de igualdad de género aisladas, es necesario que cuenten con una estrategia estable integrada dentro del plan de la organización que asegure no solo impactos positivos puntuales, sino el logro de la igualdad de género real.