En coordinación con el Servicio Nacional de Adultos Mayores, Senama, y la Presidencia de la República a través de la Primera Dama, la Asociación Chilena de Seguridad ACHS, liderará la estructuración, direccionamiento y ejecución del proyecto público-privado “Ellos nos cuidaron, ahora es nuestro turno”, que busca proteger e ir en ayuda de los adultos mayores más vulnerables del país, ante la pandemia del COVID-19. 

Se trata de un plan preventivo y de cuidado que ayudará a 220 centros sin fines de lucro que acogen a más de 8.000 adultos mayores a lo largo de Chile, y a parte de las más de 50.000 personas mayores que viven solas y no cuentan con red de protección, pertenecientes al 40% de la población más vulnerable del país. 

La iniciativa se enmarca en el Fondo Privado de Emergencia para la Salud de Chile que fue anunciado hace algunos días por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) para apoyar al gobierno y al país ante los efectos de la Pandemia COVID-19, y al alero de la causa SiEMPRE- Solidaridad e Innovación Empresarial del mismo organismo.   

Para este proyecto público-privado se ha comprometido la donación de $5.158 millones, los que se complementarán a los $8.000 millones asignados por el Estado al Senamadestinados a disminuir los contagios por COVID-19 en adultos mayores y minimizar las graves consecuencias sobre la salud y la vida a las que está expuesto este segmento más vulnerable de la población. 

Aquí se plantean tres grandes objetivos para enfrentar el COVID-19: por un lado, evitar el contagio de la mayor cantidad de personas y que este proceso se extienda en el mayor tiempo posibleevitar la muerte de la mayor cantidad de personas contagiadas, y evitar que la economía se dañe innecesariamente. Para esto, la Asociación Chilena de Seguridad diseñó y estructuró un profundo plan centrado en el segundo objetivo; proteger y minimizar los efectos de la crisis sanitaria en los adultos mayores, segmento que enfrenta las mayores vulnerabilidades”, explicó el Gerente General de la ACHS, Cristóbal Prado.  

El proyecto incluye las siguientes acciones: 

– Entrega de elementos de protección personal a adultos mayores y personal de cuidado de los hogares. 

– Testeo periódico al personal de cuidado para asegurar plena seguridad a los adultos mayores residentes en hogares. 

– Monitoreo remoto del estado de salud de los adultos mayores y programa de ayuda psicológica telefónica. 

– Testeo PCR a los adultos mayores sospechosos de contagio en los propios centros de residencia. 

– Aislación social y cuidado a contagiados y sospechosos de los centros (en lugares especiales con alimentación y personal). 

– Recursos para contratar personal de cuidado de reemplazo en los centros. 

Además, la iniciativa permitirá generar una mayor disponibilidad de camas críticas en la red de salud pública y privada para el resto de la población. 

“Prevenir que nuestros adultos mayores sean contagiados no solo evitará un número relevante de muertes, sino que permitirá liberar camas críticas para el resto de la población, dado que los ancianos son quienes con mayor probabilidad requerirán de apoyo de unidades críticas y de ventilación mecánica frente a un contagio”, agregó Prado.