Leonardo Márquez Espinoza, Ingeniero Agrónomo, Jefe de Medio Ambiente en Empresas Iansa. Cuenta con 17 años de experiencia en gestión ambiental en el rubro forestal y agroindustrial.

Recuerdo cuando estaba en colegio y se nos habló de la problemática y el peligro que estaba provocando la contaminación ambiental en el desarrollo de la humanidad. En aquella época la impresión general fue que este era un tema muy lejano tanto geográfica como temporalmente. En los años posteriores, la contaminación ambiental no fue percibido por mi parte como un tema fundamental en el resto de mi educación formal.

Recién, cuando inicié mi etapa laboral, me volví a topar con el tema, pero con el objetivo principal de garantizar la continuidad operacional a través del cumplimiento de requisitos legales. Tendrían que pasar varios años más para convencerme internamente del real problema en el que, como civilización, estamos envueltos, e intentar hacer algo al respecto, por lo menos reciclando e intentando compostar en el hogar, minimizar el uso de electrodomésticos cuando sea posible, entre otras acciones.

Ahora, haciendo un paralelo con la historia que les cuento, Empresas Iansa también ha pasado por un proceso de maduración en cuanto a su conciencia ambiental. A pesar de que desde casi hace 100 años ya existían cuerpos legales no organizados que requerían la protección del medio ambiente, hace recién 28 años apareció el primer cuerpo legal que dio cuerpo a una garantía constitucional. Me refiero a la Ley N°19.300 de Bases del Medio Ambiente. Así, Empresas Iansa se esmeró en cumplir con los estándares demandados por la autoridad.

Al pasar de los años fue evidente que cumplir con los estándares legales era solamente un “desde”, pero nunca un lugar donde la compañía se pudiese sentir tranquila en cuanto a su gestión ambiental. Este punto fue tomado en cuenta por la alta dirección y gerencias materializándose en acciones pretenden ir más allá de las exigencias legales.

Hoy podemos decir que hemos casi triplicado el % de reciclaje desde 2018, pasando de un 30% a más de un 80% en 2021. Más de 30 de nuestros productos cuentan con el sello elige reciclar y avanzamos para cumplir con la Ley REP a cabalidad.  También hemos participado exitosamente del APL “cero residuos a eliminación” en nuestra Planta de Cero K. En el Centro de Distribución de Quilicura, generamos un exitoso Plan Zero Waste que ha comprometido a todo el personal, contratistas, transportistas y gestor de residuos.

Patagoniafresh, filial de Empresas Iansa, hoy tiene una revalorización sobre el 95%, cumpliendo satisfactoriamente la meta 4 del APL IV de Sector Alimentos Procesados de Chile Alimentos. Por último, en Planta Azucarera Ñuble se hicieron importantes avances en materia de reuso de pasto y colilla, residuo orgánico del proceso, revalorizando todo este material. Esta iniciativa, recibió el Premio Nacional de Medio Ambiente 2021 organizado por la Fundación Recyclápolis, en la Categoría Tierra.

En cuanto a gestión de emisión de gases de efecto invernadero (GEI), En nuestro CD en Quilicura y las plantas de Ñuble, Quepe y Cosmito, renovaron el sello de cuantificación del programa Huella Chile del Ministerio del Medio Ambiente, reconocimiento se da por haber medido sus GEI en conformidad con los requisitos del programa.

Además, el 85% de nuestras instalaciones industriales adquieren energía eléctrica que proviene de fuentes de Energía Renovables no Convencionales o ERNC.

En cuanto a gestión del agua, hoy contamos con la línea base de cuantificación de la huella hídrica en 6 plantas productivas, lo cual nos está ayudando a establecer futuros proyectos de reducción. En relación con esto, ya hemos invertido aproximadamente USD 80.000 en nuestras plantas de Paine y Ñuble en la compra y adquisición de equipos de medición de consumo de agua, que permitirá mejorar nuestras mediciones de consumo. Así mismo, para nuestra planta de Quepe este año se invertirán USD 30.000.

Además, en nuestra área agrícola, contamos con riego tecnificado en el 100% de los campos propios. En cuanto al uso de esta tecnología en campos de terceros, pasamos del 10% de la superficie de remolacha tecnificada en el año 2000, a más del 83% el 2021.

“Es así como, en Empresas Iansa alimentamos al mundo con lo mejor de nuestra tierra, por lo anterior, sabemos que debemos cuidarla y protegerla”.

21 Ene , 2022 0 Comments Columnas, Vitrina de Opinión